«El fracaso en la Literatura es una bendición». Lo dijo hace poco un escritor con agente literario, traducido a varios idiomas, publicado por un sello prestigioso; acostumbrado al cobro de anticipos, los veinte ejemplares gratuitos para el autor, presencia en todas las librerías y espacios centrales de difusión.
Algo al respecto dijo también Paul Auster, hace mucho; dijo que escribía sobre fracasados porque en el fondo todos somos fracasados (algo así).
El fracaso en la literatura está muy presente en mi reciente libro de cuentos, “Spoiler” (Batata Libros). Es un asunto parcialmente tabú, ya que se suele hablar del fracaso, sí, pero solo interesa cuando está enmarcado en una obra o trayectoria de éxito (las excepciones). La célebre novela latinoamericana rechazada por las editoriales más importantes, el gringo borracho y paria devenido estrella pop del realismo sucio después de los 50, los 37 ejemplares que se habrían vendido del primer libro de Borges, el escritor que cuenta en una entrevista: “Yo al principio tenía el síndrome del impostor, me costó mucho aceptar que mi éxito era merecido”. El fracaso solo como testimonio de una épica de superación y reconocimiento. El resto (la mayoría), un ‘estriptís’ de pena y resentimiento.
* Pablo Manzano. Escritor. Autor de “Spoiler”.