El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este jueves en la Casa Blanca a la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, en un encuentro político que generó atención internacional sobre el futuro de Venezuela.
El almuerzo entre Trump y Machado se desarrolló en uno de los comedores de la residencia presidencial y contó con la presencia del secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, un firme aliado de la lucha democrática venezolana.
Al salir del encuentro, Machado declaró ante las cámaras que “contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela”, entre abrazos y fotos con seguidores.
La líder opositora también se refirió al gobierno interino venezolano y afirmó que Delcy Rodríguez “es parte del régimen”, al tiempo que criticó la incapacidad de atraer inversión real en un país donde una gran parte de la población vive en pobreza.
Tras el almuerzo en la Casa Blanca, Machado se dirigió al Capitolio, donde mantuvo reuniones con senadores republicanos y demócratas. En ese marco, reiteró su compromiso con el regreso de los millones de venezolanos que han emigrado en los últimos años y expresó su deseo de contribuir a la reconstrucción del país.
La visita se produce en un contexto político complejo. Aunque la Casa Blanca ha destacado el valor de Machado como “una voz notable y valiente” para muchos venezolanos, la administración ha mantenido una postura mesurada sobre su liderazgo futuro, subrayando que Trump no ha modificado su valoración anterior sobre la falta de apoyo interno suficiente para que ella lidere Venezuela.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el presidente esperaba “una buena y positiva conversación” con Machado y reafirmó el compromiso estadounidense con la esperanza de que algún día se celebren elecciones libres en Venezuela, aunque no se fijó una fecha concreta para ello.
El encuentro entre Trump y Machado se dio en paralelo a otras señales de acercamiento entre Washington y la administración interina de Venezuela, encabezada por Delcy Rodríguez, con quien Trump también ha mantenido comunicación.