Después de casi cuatro meses de guerra, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó este miércoles la firma de un memorándum de entendimiento para poner fin a la guerra en Irán durante su visita a Versalles.
El memorándum fue firmado por Donald Trump en su visita del miércoles al Palacio de Varsalles, en Francia. Restan algunos detalles por definir.
Después de casi cuatro meses de guerra, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó este miércoles la firma de un memorándum de entendimiento para poner fin a la guerra en Irán durante su visita a Versalles.
"Está firmado", dijo Trump al salir de Versalles, en un evento celebrado con el presidente francés Emmanuel Macron.
Según el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, cuyo país medió entre las partes, declaró posteriormente que el acuerdo de paz "entrará en vigor con efecto inmediato".
Pese a que el memorándum marca un avance significativo tras meses de conflicto y tensión militar, algunos aspectos centrales todavía deberán resolverse durante las próximas negociaciones.
Por ejemplo, el destino final de las reservas de uranio enriquecido de Irán, el calendario exacto para levantar las sanciones, el funcionamiento del fondo de reconstrucción (lo podrá financiar un tercero y no necesariamente el gobierno de EE.UU.) y los mecanismos de control internacional.
El detalle de los 14 puntos del memorándum, según AP:
El acuerdo establece el cese inmediato y permanente de las operaciones militares entre Estados Unidos, Irán y sus aliados en todos los frentes, incluido el Líbano.
Ambas partes se comprometen a no iniciar nuevas acciones militares ni amenazas mutuas y a respetar la soberanía y la integridad territorial del Líbano.
Washington y Teherán acordaron no interferir en los asuntos internos de la otra parte y respetar mutuamente su soberanía e integridad territorial.
El memorándum entre EE.UU. e Irán fija un período máximo de 60 días para negociar un acuerdo final, aunque ese plazo podrá extenderse de común acuerdo.
Según la Casa Blanca, el documento ya fue firmado este miércoles por el presidente estadounidense Donald Trump y por el mandatario iraní Masoud Pezeshkian.
Estados Unidos comenzará a retirar el bloqueo naval y las restricciones impuestas sobre los puertos iraníes.
El proceso deberá completarse en un plazo de 30 días. También se prevé una reducción progresiva de la presencia militar estadounidense en las cercanías de Irán.
Irán se compromete a facilitar nuevamente el tránsito seguro y gratuito de embarcaciones comerciales por el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El tráfico marítimo comenzará a normalizarse de manera inmediata, aunque previamente deberán retirarse obstáculos técnicos y militares, incluidas operaciones de desminado.
El acuerdo contempla la creación de un plan de reconstrucción y desarrollo económico de Estados Unidos para Irán por un monto mínimo de USD 300.000 millones.
Sin embargo, Estados Unidos aclaró que no está obligado a aportar recursos financieros directos y que el fondo podría nutrirse de inversiones de terceros países aliados.
Washington aceptó eliminar las sanciones económicas impuestas a Irán, incluidas aquellas vinculadas a resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Irán se compromete a no desarrollar, adquirir ni comprar armas nucleares.
Además, ambas partes acordaron buscar una solución para gestionar el uranio enriquecido que actualmente posee Irán.
Mientras se negocia el acuerdo definitivo, Irán mantendrá sin cambios su programa nuclear y no avanzará en nuevas actividades de enriquecimiento.
Estados Unidos se compromete a no imponer nuevas sanciones mientras continúen las conversaciones.
También emitirá autorizaciones temporales para facilitar exportaciones petroleras, operaciones bancarias y actividades comerciales vinculadas.
El memorándum entre ambos países prevé la liberación progresiva de activos iraníes bloqueados en el extranjero.
Ambos países crearán un sistema de monitoreo para verificar el cumplimiento del memorándum y de un eventual acuerdo definitivo.
Una vez iniciada la implementación del acuerdo, empezará la negociación formal de un tratado permanente que aborde las cuestiones pendientes.
Entre ellas figuran el futuro del programa nuclear, el levantamiento total de sanciones y las garantías de seguridad regional.
La firma de Trump establece que el acuerdo definitivo deberá ser respaldado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.