13 de febrero de 2026 - 18:19

Llegó sin dinero a un refugio con tres hijas, se formó en nanotecnología y hoy revoluciona la medicina

Conocé la historia de la mujer que superó la indigencia para crear nanopartículas que llevan los remedios justo donde el cuerpo los necesita sin dañarte.

En 1990, Ijeoma Uchegbu aterrizó en Londres con tres hijas pequeñas, una maleta y poco dinero para comenzar de nuevo. Semanas después, habitaba un refugio para personas sin hogar bajo condiciones de precariedad extrema. Hoy, es una de las mentes más brillantes de la ciencia mundial y una referente en nanotecnología, demostrando que la determinación puede transformar la salud humana.

La llegada no fue como lo esperaba. A pesar de haber nacido en Londres 30 años antes, su regreso desde Nigeria la dejó en una situación de vulnerabilidad absoluta. Durante siete meses, compartió un único baño con otras 11 familias en un ambiente de desprecio constante por parte de los administradores del albergue, quienes cerraban la cocina impidiéndoles preparar comida. Sin embargo, el miedo a volver a un matrimonio fallido fue el motor que le impidió rendirse.

La ciencia como salida de la precariedad extrema

Mientras batallaba para alimentar a su familia en el refugio, Uchegbu no dejó de buscar puestos de investigación para su doctorado. Se inclinó por un campo del que nunca había oído hablar: las partículas diminutas, lo que hoy conocemos como nanotecnología. Con una beca ajustada y ayuda estatal para el alquiler, se dedicó por completo a investigar cómo transportar medicamentos de forma más inteligente.

image

"A los 16 años, en la Universidad de Benin, en Nigeria".

El impacto de su trabajo es directo en la vida cotidiana de cualquier paciente. Tradicionalmente, al tomar una pastilla o recibir una inyección, el fármaco viaja por todo el torrente sanguíneo afectando órganos sanos. Esto genera efectos secundarios que pueden ser devastadores, como los de la quimioterapia o la adicción a los opioides. La solución que Ijeoma desarrolló junto a su socio y esposo, Andreas G. Schätzlein, son las nanopartículas que actúan como vehículos de precisión.

Nanopartículas: medicina de precisión para el cerebro y la vista

Estas partículas son mil veces más delgadas que un cabello humano. Su función es llevar el medicamento exclusivamente al área donde está la enfermedad, protegiendo el tejido sano y reduciendo el impacto negativo en el cuerpo. Actualmente, sus investigaciones buscan tratar la ceguera mediante gotas para los ojos y abordar enfermedades en regiones de difícil acceso como el cerebro.

Su éxito profesional la llevó a ocupar cargos que antes parecían inalcanzables para alguien de su origen. Es profesora en el University College de Londres (UCL) y presidenta del Wolfson College en la Universidad de Cambridge. Este año, el rey Carlos III la nombró Dama Comandante por sus servicios a las ciencias químicas y su incansable labor por la inclusión y la diversidad.

image

Combatir el racismo en los pasillos universitarios

Más allá del laboratorio, Uchegbu se convirtió en una defensora activa de la igualdad racial en la academia. Al notar que los datos mostraban menos oportunidades de ascenso y graduación para mujeres de minorías étnicas, impulsó cambios radicales en las facultades. Logró que se eliminaran nombres de eugenistas de los edificios universitarios y herramientas para que todos los estudiantes se sientan integrados.

Ijeoma no solo enseña ciencia, sino que usa la comedia para que sus alumnos presten más atención, tras haber tomado un curso de monólogos en Londres. Su consejo para el éxito es simple pero potente: no elegir una profesión por dinero, sino por pasión. Si el interés es real, los resultados llegarán, incluso si el punto de partida es una habitación compartida en un albergue.

LAS MAS LEIDAS