Un juez federal de Nueva York fijó para el 1 de junio de 2027 el inicio del juicio contra el depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, tras una nueva audiencia celebrada este miércoles en Manhattan.
El derrocado presidente de Venezuela y su esposa enfrentan cargos de narcoterrorismo y posesión de armas y podrían ser condenados a cadena perpetua. El abogado defensor pidió desestimar todos los cargos por "inmunidad soberana".
Un juez federal de Nueva York fijó para el 1 de junio de 2027 el inicio del juicio contra el depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, tras una nueva audiencia celebrada este miércoles en Manhattan.
Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, comparecieron ante el juez Alvin Hellerstein en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde ambos se declararon de nuevo no culpables de los cargos que se imputan.
Maduro está acusado de conspirar para cometer narcoterrorismo e importación de cocaína a Estados Unidos, mientras que Flores enfrenta cargos de delitos relacionados con la importación de drogas y posesión de armas.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, ambos podrían ser condenados a cadena perpetua si un jurado considera que participaron en una conspiración para cometer los delitos.
Ambos permanecen recluidos en una prisión federal en Brooklyn, desde que fuerzas estadounidenses los capturaron en su residencia de Caracas durante una operación nocturna a comienzos de enero.
Durante la audiencia, Hellerstein aprobó el calendario procesal propuesto conjuntamente por la Fiscalía estadounidense y la defensa, después de que ambas partes lo remitieran en una carta antes de la vista.
Además de fijar el inicio del juicio para el 1 de junio de 2027, el cronograma establece que la defensa presentará sus primeras mociones el 2 de septiembre y que el tribunal celebrará una nueva audiencia el 17 de noviembre para abordar esas solicitudes.
Entre esas mociones figura una petición para desestimar el caso alegando inmunidad soberana y cuestionando la legalidad de la captura de Maduro. La Fiscalía no se opuso a que esas cuestiones sean resueltas por el juez durante la fase previa al juicio.
El abogado de Maduro, Barry Pollack, sostiene que su cliente fue objeto de una "captura militar" ilegal y ha anunciado que impugnará el procedimiento.
Por su lado, el Gobierno estadounidense mantiene que la operación fue una actuación legítima de las fuerzas del orden en el marco de una investigación abierta hace seis años.