La asociación de vecinos de Rocafonda, en Mataró, ha puesto en marcha una recogida de firmas masiva para exigir medidas urgentes al Ayuntamiento. Los residentes del barrio donde creció el futbolista Lamine Yamal denuncian problemas de seguridad, limpieza y falta de inversión pública que impiden el descanso y degradan la convivencia diaria.
El manifiesto que acompaña la iniciativa subraya que el objetivo no es generar una fractura social. Los impulsores recalcan que no buscan enfrentamientos entre quienes necesitan dormir y los jóvenes que ocupan el espacio público. En lugar de buscar culpables individuales, la comunidad señala una carencia estructural de recursos que lleva años arrastrándose.
Inversión pública frente a la sensación de inseguridad
Los residentes describen una situación de deterioro cotidiano marcada por el ruido nocturno, actos incívicos y acumulación de suciedad en puntos críticos. Sin embargo, la entidad vecinal insiste en que reducir el problema únicamente al incivismo es una simplificación. Sostienen que la falta persistente de recursos y servicios públicos ha contribuido directamente a la degradación del entorno urbano con el paso del tiempo.
La demanda central incluye un refuerzo de la presencia policial para prevenir incidentes y una mejora sustancial en los servicios de mantenimiento y limpieza. Los vecinos reclaman que las administraciones superen las actuaciones puntuales y apuesten por un plan integral que dignifique el barrio. Consideran que Rocafonda ha sido olvidada institucionalmente a pesar de contar con un fuerte tejido asociativo.
¿Qué reclama el barrio de Lamine Yamal al Ayuntamiento de Mataró?
Existe también una preocupación por la estigmatización mediática del distrito. Los portavoces lamentan que el barrio solo ocupe titulares cuando se producen incidentes negativos, ocultando la realidad de miles de personas que trabajan diariamente por mejorar su entorno. Recuerdan que Rocafonda posee una red cultural y social activa que queda en segundo plano frente a los conflictos derivados de la falta de gestión.
La campaña busca abrir un canal de diálogo directo con el Ayuntamiento de Mataró para concretar soluciones en seguridad y mantenimiento. Los vecinos reiteran que el éxito de la convivencia depende de la implicación de las autoridades y no de señalar a una minoría. La intención es garantizar una calidad de vida digna para todos los residentes.
Mientras estas reivindicaciones ganan peso, el nombre de Rocafonda sigue ligado a los éxitos deportivos de Lamine Yamal. El vínculo familiar del jugador con la zona se mantiene visible en redes sociales, como ocurrió tras el último triunfo del FC Barcelona. El vecindario insiste en que su realidad diaria requiere una respuesta política inmediata que trascienda la fama de sus figuras públicas.