El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, lanzó una dura advertencia al régimen persa, asegurando que las operaciones militares de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) entrarán en una fase de mayor escala y agresividad.
El ministro de Defensa, Israel Katz, aseguró que las FDI irán tras los líderes del régimen y sus capacidades estratégicas. El anuncio ocurre mientras se mantienen contactos indirectos entre Washington y Teherán para frenar la guerra.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, lanzó una dura advertencia al régimen persa, asegurando que las operaciones militares de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) entrarán en una fase de mayor escala y agresividad.
"A pesar de las advertencias, los ataques iraníes continuaron, por lo que las acciones contra Irán se intensificarán y se expandirán a otros objetivos y zonas que permitan al régimen fabricar y operar armas", declaró Katz en un mensaje grabado tras reunirse con el Jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir.
El titular de Defensa israelí añadió que seguirán persiguiendo a "los líderes del régimen terrorista (iraní) y a sus comandantes, y destruiremos sus capacidades estratégicas".
"Pagarán un alto precio, cada vez mayor (…) Seguiremos actuando en Irán con toda nuestra fuerza hasta que se cumplan todos los objetivos de guerra", culminó Katz.
Mientras se difundía el mensaje de Katz, el Ejército israelí confirmó que durante la madrugada la aviación bombardeó posiciones clave para la producción de misiles balísticos en la capital, Teherán, y en la localidad de Yazd.
El operativo también incluyó ataques a lanzaderas y almacenes de armamento en el oeste de Irán. Según fuentes oficiales, estas incursiones se han centrado mayoritariamente en objetivos militares para degradar el poder de fuego iraní en medio de la crisis.
Los ataques se producen mientras Estados Unidos e Irán mantienen contactos indirectos, con mediación de Pakistán, para el cese del conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer su extensión hasta el lunes 6 de abril del ultimátum para que Irán reabra el estrecho de Ormuz o, según sus amenazas, destruirá sus centrales eléctricas.
El Gobierno estadounidense hizo llegar a las autoridades iraníes un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra, pero Teherán lo rechazó.