Irán acusó este jueves a Estados Unidos de haber dejado “sin efecto en la práctica” el alto el fuego vigente desde el pasado 8 de abril, tras los nuevos bombardeos lanzados contra territorio iraní durante las últimas horas.
Estados Unidos atacó objetivos ubicados al sur de Irán por segunda noche consecutiva.
Irán acusó este jueves a Estados Unidos de haber dejado “sin efecto en la práctica” el alto el fuego vigente desde el pasado 8 de abril, tras los nuevos bombardeos lanzados contra territorio iraní durante las últimas horas.
A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Exteriores iraní calificó los ataques como una violación del derecho internacional y responsabilizó a Washington por las consecuencias que pueda generar la nueva escalada militar.
“Los ataques ilegales y criminales perpetrados por Estados Unidos en las últimas horas no solo constituyen una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas fundamentales del derecho internacional relativas al respeto de la soberanía nacional y la integridad territorial de los Estados, sino que también han dejado sin efecto en la práctica el alto el fuego del 8 de abril”, señaló la cancillería iraní.
El gobierno de Teherán sostuvo además que “la responsabilidad de las consecuencias sumamente peligrosas de este acto de provocación recaerá sobre la clase dirigente estadounidense”.
En el mismo documento, Irán lanzó una advertencia a los países del golfo Pérsico que habrían permitido operaciones militares estadounidenses desde su territorio.
Según la República Islámica, esas naciones se ubicaron “del lado de la parte agresora” y tienen la “obligación legal y moral” de impedir que se produzcan nuevos ataques contra Irán.
Asimismo, el gobierno iraní reafirmó que responderá a las agresiones amparándose en su derecho a la legítima defensa. “La República Islámica de Irán reafirma su determinación de neutralizar el origen y la fuente de los ataques agresivos contra Irán, en ejercicio de su derecho inherente a la legítima defensa frente a la agresión militar de los Estados Unidos y sus cómplices”, indicó el comunicado.
La tensión se incrementó luego de que Estados Unidos realizara durante la noche una nueva serie de bombardeos, por segundo día consecutivo, contra distintos objetivos ubicados en el sur de Irán, así como en las ciudades de Karaj, situada a unos 50 kilómetros de Teherán, y Gorgan, sobre la costa del mar Caspio.
Como respuesta, las fuerzas iraníes lanzaron nuevos ataques contra bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait, Jordania y Baréin.
Además, Teherán anunció el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas, por donde en las últimas semanas se había permitido el tránsito restringido de embarcaciones.
El recrudecimiento del conflicto se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestara públicamente que Irán había demorado demasiado las negociaciones para alcanzar un nuevo acuerdo, declaraciones que precedieron a los recientes ataques militares y a la respuesta iraní.