Italia atraviesa días de fuerte conmoción tras registrarse dos intentos de secuestro de menores en supermercados. Ambos episodios ocurrieron con apenas tres días de diferencia en distintas ciudades del país.
Una niña de un año y medio sufrió una fractura tras un ataque en Bérgamo. Tres días después, otro hombre intentó llevarse a un niño en Caivano.
Italia atraviesa días de fuerte conmoción tras registrarse dos intentos de secuestro de menores en supermercados. Ambos episodios ocurrieron con apenas tres días de diferencia en distintas ciudades del país.
El primer caso tuvo lugar el 15 de febrero en un local de la cadena Esselunga en Bérgamo. Las cámaras de seguridad captaron el momento en que un hombre de 47 años, de nacionalidad rumana y sin domicilio fijo, se abalanzó sobre una niña de un año y medio que caminaba junto a sus padres.
Según la reconstrucción, el agresor agarró a la pequeña por la pierna derecha e intentó arrastrarla hacia el interior del comercio. La madre cayó al suelo sin soltarla y el padre logró reducir al atacante con ayuda de un guardia y clientes hasta la llegada de la Policía.
La niña fue trasladada al hospital Papa Giovanni XXIII Hospital con una fractura de fémur. La fiscalía imputó al detenido por tentativa de secuestro agravado y lesiones graves. Su abogada, Erica Pasinetti, declaró que su defendido asegura no haber distinguido si se trataba de una niña o de un muñeco y solicitó una pericia psiquiátrica.
Tres días después, el 18 de febrero, un episodio similar ocurrió en Caivano, cerca de Nápoles. Según el comunicado de los Carabinieri, todo comenzó cunado un hombre de 45 años, de nacionalidad ghanesa, se acercó a una mujer que salía del supermercado con sus hijos.
Acto seguido el hombre le dijo: “Este no es tu hijo, dámelo”, antes de intentar tomar al menor en brazos. Una empleada intervino y permitió que la madre se refugiara en su vehículo. El sospechoso fue detenido poco después.
Días antes, un malentendido en el barrio romano de Monteverde había generado alarma por un supuesto intento de secuestro en un jardín de infantes. Las cámaras demostraron que se trató de una confusión con una niñera en su primer día de trabajo. Sin embargo, los casos de Bérgamo y Caivano confirmaron que, esta vez, los ataques fueron reales.