Insólito: quedó varado en el Machu Pichu por la pandemia, le negaron el acceso a las ruinas por 7 meses y ahora pudo subir solo
Un turista japonés pasó más de medio año viviendo con los lugareños hasta que entre todos lograron la autorización gubernamental para el ingreso al predio.
Tras permanecer casi 7 meses varado en Aguas Calientes, Jessie Takajara pudo ingresar al Machu Pichu.
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Un ciudadano japonés se convirtió en el único turista que pudo ingresar a las ruinas de Machu Pichu en plena pandemia, y esto se logró gracias a la solidaridad e insistencia de miles de peruanos que pidieron a las autoridades por el extranjero antes que retornara a su país.
Tras permanecer casi 7 meses varado en Aguas Calientes, Jessie Takajara pudo ingresar al Machu Pichu.
La singular historia se conoció a través del portal CNN, sitio que retrató la accidentada visita del turista nipón a la ciudadela incaica. Jessie Takayama, un instructor de boxeo de 26 años, llegó a Aguas Calientes –ciudad desde la que parten las excursiones a las ruinas- el pasado 14 de marzo.
Su intención era recorrer los restos del mítico enclave arqueológico, pero la llegada de la pandemia y las posteriores medidas de aislamiento –con el cierre de aeropuertos incluido- frustraron no solo su visita sino también el regreso a su país.
Tras permanecer casi 7 meses varado en Aguas Calientes, Jessie Takajara pudo ingresar al Machu Pichu.
Así Jessie pasó casi 7 meses viviendo en el país andino a la espera de la normalización de la vida cotidiana. Sin embargo, como dicha normalización aún no ha llegado, el visitante decidió armar sus maletas y aguardar el regreso a su patria. Sin embargo tantos días en en esa comunidad terminaron transformándolo en miembro.
“Salgo a correr todas las mañanas y pude ver Machu Picchu a lo lejos”, señaló Takayama a CNN, y agregó: “Pensé que nunca llegaría a Machu Picchu ya que esperaba que no abriera en este año. Pero estaba bien porque lo pasé muy bien aquí”.
Tras permanecer casi 7 meses varado en Aguas Calientes, Jessie Takajara pudo ingresar al Machu Pichu.
No obstante, como el dinero se le agotó y su regreso a Japón se hizo inminente, muchos ciudadanos comenzaron una campaña para que se le otorgara un permiso especial y así pudiera ingresar.
Esto finalmente ocurrió y en una ocasión más que especial, ya que tuvo todo el lugar para él solo. Takayama solo fue acompañado por dos fotógrafos que documentaron la experiencia y por José Bastante, jefe del sitio.
“Pensé que nunca llegaría (a Machu Picchu), pero todos le pidieron al gobierno y al pueblo y me consiguieron un permiso súper especial. Los peruanos son taaaan amables. ¡Muchas gracias!”, detalló exultante en las redes.