Mario, residente en San Giovanni La Punta, descubrió en septiembre de 2015 un fajo antiguo de billetes equivalente a 97 millones de liras. El dinero descansaba en un compartimento oculto de un mueble familiar que había sido ignorado durante décadas. Al intentar realizar la conversión en la sucursal de Catania, la Banca de Italia denegó la solicitud alegando que el plazo legal de diez años para el canje había expirado en 2012.
La negativa institucional dio inicio a una farragosa correspondencia y a una serie de notificaciones formales que han culminado este año en un procedimiento ante el Tribunal de Roma. Mario, representado por la Asociación Italia, sostiene que su derecho a reclamar el valor del dinero solo nació en el momento del hallazgo fortuito.
La singularidad del marco legal italiano frente al resto de la Unión Europea
La defensa legal se apoya en el artículo 2935 del Código Civil italiano, el cual establece que la prescripción de un derecho comienza solo cuando el titular puede ejercerlo efectivamente. En este caso, Mario argumenta que no pudo solicitar el cambio antes de 2015 simplemente porque desconocía la existencia de los 97 millones de liras.
Esta batalla judicial pone de relieve una discrepancia normativa significativa dentro de la Comunidad Europea. En la mayoría de los países de la eurozona no existe un plazo de prescripción tan rígido para el ejercicio de derechos de crédito derivados de las antiguas monedas nacionales, lo que permite el canje indefinido de billetes históricos.
¿Podría reabrirse el plazo para cambiar las liras?
La historia de la conversión de la lira en Italia ha estado marcada por la inestabilidad jurídica. En 2011, el legislador intentó anticipar la fecha límite de canje, pero en 2015 la Corte Constitucional declaró esa medida como ilegítima. Este fallo permitió que, entre 2016 y 2021, se realizaran 263 operaciones de cambio por un valor superior a los 2,6 millones de euros.
Actualmente, la Asociación Italia destaca la existencia de diálogos previos entre el Gobernador de la Banca de Italia y el Ministerio de Economía sobre la posibilidad de reabrir los términos de conversión. El destino de los 97 millones de Mario depende ahora de la interpretación que la autoridad judicial haga sobre el inicio del cómputo de la prescripción.