Un vuelo de Latam que se preparaba para despegar desde el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en San Pablo, terminó en una escena de pánico y confusión. El LA3418, con destino a Porto Alegre, estaba completo y aún en proceso de acomodación de pasajeros cuando un equipo de apoyo en tierra se incendió cerca de la aeronave. Aunque no hubo heridos, los 169 pasajeros fueron evacuados de urgencia y la noche tranquila de embarque se transformó en una experiencia traumática para muchos.
Según el relato de los pasajeros, nada hacía pensar en una emergencia dentro del avión. No había humo ni olor extraño en la cabina. Lucas Lima, que viajaba con su esposa embarazada, describió a TV Globo cómo la calma se quebró de golpe: “Desde adentro no había humo ni olor, y no entendíamos por qué teníamos que evacuar. A la gente le agarró desesperación”.
El vuelo estaba sobrevendido y la tripulación todavía acomodaba a los últimos pasajeros cuando sonó el primer aviso: había que evacuar de inmediato. “Cuando estábamos casi todos sentados, llegó un aviso para evacuar la aeronave inmediatamente. Entonces todos se levantaron, algunos sin entender del todo e intentando agarrar sus valijas. Después vino otro aviso y los comisarios gritaban que dejaran sus pertenencias y salieran por la parte delantera inmediatamente”, recordó Lima. En medio de la conmoción, él logró salir sin saber si su esposa, que estaba en otra sección, había podido abandonar el avión.
Videos, tobogán de emergencia y miedo en la pista
Minutos después, las redes sociales se llenaron de videos grabados desde distintos puntos. Desde el interior del avión, las imágenes muestran a pasajeros de pie, gritos y a los comisarios intentando ordenar la salida mientras piden que dejen el equipaje. En otras tomas, ya desde la pista, se ve a la gente descendiendo por el tobogán de emergencia y corriendo sobre el asfalto, mientras al fondo se distingue el resplandor del fuego y una columna de humo que se eleva desde el equipo incendiado.
También se difundieron registros en los que se observa el equipamiento de carga envuelto en llamas y a los bomberos trabajando para controlarlas. El episodio, que duró pocos minutos, fue suficiente para generar escenas de pánico dentro y fuera de la aeronave.
La versión de Latam y la asistencia a los pasajeros
En un comunicado, Latam explicó que el incidente comenzó cuando “un equipo de tierra de una empresa tercerizada, encargado de cargar el vuelo, se incendió”. La compañía aclaró que “el humo generado por el equipo activó los protocolos de seguridad”, pero insistió en que este no llegó a ingresar al avión.
La evacuación se realizó por dos vías: el puente de embarque y el tobogán de emergencia, con la asistencia de “empleados entrenados para este tipo de situación”. La aerolínea destacó que “no hubo heridos y la situación fue rápidamente controlada” y subrayó que la seguridad continúa siendo el eje central de sus decisiones y operaciones, tanto para los pasajeros como para sus equipos en tierra y a bordo.
La concesionaria GRU Airport suspendió durante unos diez minutos el abastecimiento de combustible a otras aeronaves como medida preventiva. Tras la evacuación, los pasajeros del LA3418 fueron trasladados a otro vuelo. Lima afirmó que él y su esposa recibieron un vale de 150 reales (unos 28 dólares) para cenar mientras esperaban la nueva partida. Latam aseguró que está brindando “toda la asistencia necesaria” y que los clientes afectados serían reacomodados en otros servicios.