La Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach desestimó una multa de tránsito emitida contra una mujer a la que se acusó de sostener un teléfono con su mano derecha, extremidad que ella no posee. El caso fue cerrado este martes luego de que el propio oficial solicitara retirar los cargos.
El incidente ocurrió el pasado 11 de febrero en la autopista North Dixie, en Lake Worth Beach. Durante la detención, captada en un video que superó rápidamente el millón de reproducciones, el oficial insistió en que observó a la conductora manipulando un dispositivo móvil con su mano derecha. La mujer cuestionó de inmediato la percepción del agente señalando su discapacidad física.
Los vacíos legales de la normativa de comunicaciones inalámbricas en Florida
Aunque el impacto mediático se centró en la imposibilidad física de cometer la infracción tal como fue descrita, expertos legales señalaron que la multa presentaba fallas técnicas más profundas. Según los registros de la corte, la citación acusaba a la mujer de violar el Estatuto de Florida 316.305, el cual regula las comunicaciones inalámbricas durante la conducción.
La normativa prohíbe específicamente ingresar letras, números o símbolos de forma manual para comunicaciones que no sean por voz, como enviar mensajes de texto o correos electrónicos. Sin embargo, la ley permite el uso del dispositivo para navegación GPS, alertas de seguridad o reportar emergencias. Expertos explicaron que estas citaciones son raras debido a la dificultad del oficial para probar qué estaba haciendo exactamente el conductor con el teléfono.
Un detalle crucial fue que la citación no indicaba que la infracción hubiera ocurrido en una zona escolar o de construcción activa. En el estado de Florida, el uso manual de teléfonos celulares está prohibido estrictamente en esas áreas, pero fuera de ellas, el simple hecho de sostener el aparato no constituye una violación automática de la ley.
El cierre del caso y el debate sobre la carga de la prueba
La resolución llegó antes de la audiencia programada para este martes. El oficial que emitió la boleta, tras la viralización del video y la solicitud de grabaciones de las cámaras corporales, pidió formalmente la desestimación de los cargos. Este gesto cerró un proceso que había generado un intenso debate sobre los métodos de vigilancia y la carga de la prueba en las infracciones por distracción al volante.