Noruega ha iniciado la perforación del túnel Rogfast, una infraestructura de 1.900 millones de euros que alcanzará los 400 metros bajo el nivel del mar. La obra atraviesa formaciones geológicas donde el agua salada penetra en las excavaciones, obligando a los operarios a detener el avance para sellar las grietas.
El proyecto busca crear una conexión terrestre continua entre las regiones de Kristiansand y Trondheim, reduciendo el tiempo de viaje de 21 a solo 10 horas. Este túnel submarino se convertirá en el más largo y profundo de su tipo, superando los estándares actuales de la red vial europea para soportar un tráfico pesado creciente.
¿Qué riesgos geológicos enfrenta el túnel a 300 metros de profundidad?
El avance de las tuneladoras se encuentra con zonas donde los movimientos tectónicos han triturado el material pétreo durante millones de años. Según los informes técnicos, la geología de la costa noruega es altamente impredecible, lo que exige cambios de estrategia en el apuntalamiento casi en cada metro de excavación bajo el lecho marino.
A una profundidad de 300 metros, los trabajadores han reportado ingresos repentinos de agua marina. Para gestionar estas crisis, se utiliza un procedimiento de inyección de materiales selladores que se comprimen contra la roca circundante antes de retomar la perforación. Este método diferencia al Rogfast de otros proyectos, como el túnel de Fehmarnbelt, que utiliza segmentos de hormigón prefabricados sumergidos en el fondo.
¿Cómo es la intersección vial más profunda del mundo?
La estructura contará con cuatro carriles y se convertirá en el túnel submarino más profundo para tráfico regular. Uno de los puntos más críticos de la obra se encuentra a 200 metros de profundidad, donde se construye la intersección vial más profunda de la Tierra. Este nodo conectará el túnel principal con la comunidad de Kvitsøy mediante un túnel de acceso secundario.
El diseño incluye dos rotondas situadas a 260 metros bajo el nivel del mar para garantizar que el flujo de vehículos no se detenga en caso de emergencias o labores de mantenimiento en una de las tuberías. Esta configuración permite desviar el tráfico hacia una galería paralela, asegurando la operatividad de una ruta comercial que es vital para el transporte de mercancías por la costa oeste.
Con una fecha de finalización prevista para el año 2033, el túnel Rogfast forma parte de una iniciativa nacional para eliminar las interrupciones por puentes y ferris en el sur de Noruega. Mientras la obra avanza, los ingenieros continúan monitoreando la presión del agua y la estabilidad de las zonas de falla trituradas que marcan el trayecto de la futura autopista submarina.