Un pequeño pueblo medieval escondido entre las montañas de Italia volvió a captar la atención de quienes buscan mudarse a Europa y comenzar una vida más tranquila. Se trata de Santo Stefano di Sessanio, una localidad de Abruzzo ubicada a unos 1.300 metros de altura.
Qué ofrece el programa italiano
El plan busca atraer adultos jóvenes y reactivar una comunidad afectada por el envejecimiento y la pérdida de población. Los seleccionados pueden acceder a:
- Una vivienda con alquiler simbólico.
- Una ayuda de hasta 8.000 euros anuales durante tres años.
- Un aporte único de hasta 20.000 euros para abrir un negocio.
- Orientación para desarrollar una actividad vinculada con las necesidades locales.
La suma máxima podría alcanzar los 44.000 euros en tres años. La vivienda se ofrece en alquiler y las ayudas estan condicionadas al proyecto presentado y a la permanencia en la localidad.
Los requisitos que se exigen para participar
La convocatoria original está orientada a personas de entre 18 y 40 años que acepten fijar residencia durante al menos cinco años.
Pueden presentarse ciudadanos italianos procedentes de municipios más grandes, ciudadanos de la Unión Europea y extranjeros con una autorización de residencia permanente válida en Italia.
Para un argentino sin ciudadanía europea ni residencia permanente, el anuncio no representa una vía automática de ingreso. Primero debe cumplir las condiciones migratorias italianas correspondientes.
Las características de la solicitud
El programa está pensado para impulsar actividades económicas y nuevos emprendimientos, no para garantizar un puesto asalariado.
Las propuestas deben relacionarse con sectores útiles para la comunidad, como:
- Turismo y alojamiento.
- Gastronomía local.
- Artesanías.
- Producción de alimentos.
- Servicios para residentes.
- Actividades culturales.
- Mantenimiento y recuperación del patrimonio.
El aporte de hasta 20.000 euros está destinado a facilitar el inicio de un proyecto, pero el beneficiario debe presentar una iniciativa viable y sostenerla.
Cómo es vivir en Santo Stefano di Sessanio
El pueblo se encuentra dentro del Parque Nacional del Gran Sasso y Montes de la Laga. Conserva calles de piedra, construcciones medievales y un paisaje montañoso que atrae turismo rural.
La vida cotidiana, sin embargo, no es equivalente a unas vacaciones. Los inviernos pueden ser fríos y con nieve, existen menos servicios que en una ciudad y algunos trámites o compras requieren trasladarse a localidades cercanas.
Mudarse también implica evaluar conectividad, atención médica, transporte, escolaridad e idioma, además del atractivo de la vivienda económica.