Barcelona fue el escenario de un acontecimiento social y cultural sin precedentes el pasado miércoles, donde el papa León XIV bendijo la Torre de Jesucristo, el punto más alto de la Sagrada Familia, coincidiendo exactamente con el centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí.
La ceremonia contó con la asistencia de los reyes Felipe VI y Letizia, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el president de la Generalitat Salvador Illa.
La torre recién inaugurada alcanza los 172,5 metros, convirtiendo oficialmente a la basílica en la iglesia más alta del mundo. Durante el acto central, el pontífice bendijo con agua la estructura y su cruz terminal, la cual fue iluminada por primera vez ante el público.
Papa León XIV
El Papa León XIV durante la ceremonia en la Sagrada Familia
Esta cruz, una pieza de geometría compleja revestida de vidrio y cerámica, ha sido diseñada para resistir vientos de más de 150 km/h y descargas eléctricas similares a tormentas reales. En su homilía, el Papa calificó a Gaudí como el “arquitecto de Dios” y realizó un firme llamamiento a la paz mundial.
El clímax de la noche llegó con un espectáculo visual de vanguardia creado por Igor Studio. Tras la salida de un coro de niños con lámparas desde el interior del templo, se inició un despliegue de drones que proyectaron el rostro de Gaudí en el cielo de la ciudad condal.
Drones Gaudí Barcelona
Drones proyectaron el rostro de Gaudí en el cielo de Barcelona
EFE
La trascendencia del evento también se reflejó en su retransmisión técnica, liderada por 3Cat mediante el sistema Cine Live en UHD-HDR. Con un despliegue de veinte cámaras cinematográficas, la señal ofreció una estética visual única para un evento en directo en Europa.
Como cierre institucional, el Papa y los Reyes descubrieron una placa conmemorativa en la Fachada del Nacimiento, la cual se suma a las que ya recordaban las visitas de Juan Pablo II en 1982 y Benedicto XVI en 2010. Aunque la Torre de Jesús ya es una realidad, la basílica encara ahora su etapa final: la Fachada de la Gloria, cuya construcción podría prolongarse durante una década más.