El balance de la tragedia que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, informó este sábado que el número de víctimas fatales se elevó a 2.954, mientras que la cifra de heridos ya alcanza los 16.592.
Los potentes sismos de magnitudes 7,2 y 7,5 devastaron gran parte de la infraestructura del país, dejando un rastro de destrucción que aún mantiene a los equipos de rescate trabajando sin descanso.
La región de La Guaira, en la costa norte, ha sido el epicentro del dolor y la devastación. Según reportes oficiales, el impacto de los sismos provocó el colapso de 189 edificios en todo el país, de los cuales 180 se encontraban en el litoral central. En Caracas y zonas aledañas como Chacao, también se registraron derrumbes significativos.
La ministra de Transporte, Jacqueline Faría, señaló que se mantienen desplegados en las zonas más afectadas para recuperar puentes y vías principales, como en el sector de Caraballeda, donde las fallas en las telecomunicaciones aún persisten.
La crisis humanitaria se profundiza con más de 15.050 personas que han perdido sus viviendas y se encuentran acampando en espacios públicos a la espera de refugio o de que sus hogares sean declarados habitables.
Ante esta situación, la cooperación internacional ha comenzado a materializarse: un avión Hércules de la Fuerza Aérea Uruguaya arribó este sábado con 15 toneladas de ayuda, incluyendo insumos médicos, alimentos y equipos de rescate. Asimismo, las autoridades venezolanas coordinan con la ONU la gestión de campamentos temporales para los damnificados.
A pesar de que las probabilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen con el paso de las horas, el compromiso de las autoridades sigue firme.
"No hemos cerrado la fase de búsqueda y rescate; donde sepamos que hay gente viva, sigue la etapa de búsqueda y rescate, no vamos a descansar", afirmó Delcy Rodríguez tras confirmar que hasta el momento se ha logrado rescatar a 6.462 personas.
Por su parte, el sector educativo planea una reanudación parcial de clases para el lunes 6 de julio solo en las zonas no afectadas, incorporando la gestión de riesgos como contenido obligatorio para el futuro.