Según un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), las primeras 100 horas de la campaña militar iniciada por el presidente Donald Trump contra Irán, han tenido un costo operativo de 3.700 millones de dólares.
Un análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) revela que la ofensiva cuesta casi 900 millones de dólares diarios.
Según un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), las primeras 100 horas de la campaña militar iniciada por el presidente Donald Trump contra Irán, han tenido un costo operativo de 3.700 millones de dólares.
Este promedio de 891,4 millones de dólares diarios se ve reflejada la intensidad de los primeros cuatro días de la ofensiva, en los que hubo bombardeos masivos que terminaron con la vida del ayatolá Alí Jameneí y la cúpula del régimen persa.
El dato más alarmante para la economía estadounidense es que casi la totalidad de estos fondos no estaban previstos. De los 3.700 millones ya consumidos, 3.500 millones corresponden a gastos no presupuestados por el Congreso de EE.UU.
Para dimensionar la escala, el CSIS comparó esta cifra con las operaciones en el Caribe que llevaron a la captura de Nicolás Maduro en enero: aquel operativo costó 31 millones de dólares diarios y, en su mayoría, ya estaban contemplados en las partidas presupuestarias.
El desglose del gasto revela que la prioridad inicial ha sido la defensa ante las represalias iraníes:
Los analistas del CSIS calculan que reponer el inventario de municiones gastadas en menos de una semana le costará al Tesoro estadounidense más de 3.000 millones de dólares adicionales.
El centro de estudio prevé que, en el caso de Irán, los costes comiencen a bajar a medida que las fuerzas estadounidenses opten por usar "municiones menos costosas" e Irán reduzca el ritmo de lanzamiento de drones y misiles.
El fiscalista Kent Smetters advirtió en la revista Fortune que el impacto irá mucho más allá de las facturas del Pentágono. Se estima que la economía de Estados Unidos podría acumular pérdidas de hasta 210.000 millones de dólares como consecuencia colateral de la guerra.