Dos días sin pulmones: el innovador trasplante que salvó a un hombre de 33 años de una infección mortal
Científicos en Estados Unidos logran mantener con vida a un paciente crítico durante dos días sin sus pulmones naturales, permitiendo que su organismo se estabilizara.
Un hombre sobrevivió dos días sin pulmones gracias a un innovador trasplante
Un equipo de especialistas de la Universidad Northwestern de Chicago ha marcado un precedente en la medicina al utilizar un sistema pulmonar extracorpóreo como una estrategia de "puente salvavidas" para realizar un trasplante a un paciente de 33 años con un cuadro clínico terminal.
El hombre padecía el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), una afección mortal desencadenada por una gripe que derivó en una neumonía bacteriana severa, dejando sus pulmones con daños irreversibles y provocando fallas en su corazón y riñones.
Un sistema para sustituir la vida
Al ingresar al centro médico, el estado del paciente era tan grave que sufrió un paro cardíaco inmediato, requiriendo reanimación cardiopulmonar (RCP). Ante la imposibilidad de realizar un trasplante directo debido a que su cuerpo estaba demasiado débil para la intervención, los cirujanos diseñaron un sistema extracorpóreo de pulmón artificial.
Pulmones
Este dispositivo cumplió temporalmente las funciones vitales del órgano oxigenando la sangre de manera externa, eliminando el dióxido de carbono y manteniendo un flujo sanguíneo estable a través del corazón y el resto del cuerpo.
Una vez retirados los pulmones infectados, el equipo médico observó una mejoría inmediata: la presión arterial se estabilizó y la infección comenzó a remitir. Tras dos días conectado a este soporte artificial, el paciente recibió el doble trasplante de pulmón.
Tradicionalmente, este tipo de intervenciones se reservan para enfermedades crónicas como la fibrosis quística. Sin embargo, el análisis de los pulmones extraídos reveló cicatrización y daño inmunológico irreversibles, lo que aporta pruebas moleculares de que en casos de daño agudo extremo, el trasplante es la única opción de supervivencia.
Aunque actualmente es una técnica limitada a centros de alta especialización, se espera que en el futuro se utilicen dispositivos más estandarizados para salvar vidas en situaciones críticas. Más de dos años después de la cirugía, el paciente mantiene una función pulmonar óptima y lleva una vida normal.