Los gobiernos de Colombia y Venezuela anunciaron que solicitarán su incorporación como miembros plenos al Mercosur, una iniciativa que podría modificar el equilibrio político y económico dentro del principal bloque regional de Sudamérica.
El anuncio fue realizado por el presidente colombiano tras una reunión ministerial entre ambos países en Caracas.
Los gobiernos de Colombia y Venezuela anunciaron que solicitarán su incorporación como miembros plenos al Mercosur, una iniciativa que podría modificar el equilibrio político y económico dentro del principal bloque regional de Sudamérica.
El anuncio fue realizado por el presidente colombiano, Gustavo Petro, luego de una reunión ministerial entre ambos países celebrada en Caracas.
Según explicó el mandatario, la estrategia contempla dos pasos principales: por un lado, Colombia presentará su pedido formal para convertirse en miembro pleno del bloque, mientras que por otro impulsará el levantamiento de la moratoria que mantiene suspendida a Venezuela dentro del Mercosur.
“Pediremos que se levante la moratoria para que entre Venezuela al Mercosur como miembro pleno y nosotros haremos solicitud de entrada como miembro pleno”, expresó Petro a través de sus redes sociales.
Actualmente, el Mercosur está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay como miembros fundadores, mientras que Bolivia se incorporó recientemente. En tanto, Venezuela permanece suspendida desde 2016, cuando se aplicó la cláusula democrática del bloque.
Por su parte, Colombia participa desde 2004 como Estado asociado, condición que le permite mantener acuerdos comerciales con el Mercosur, aunque sin derecho a voto en las decisiones del bloque.
El anuncio se produjo tras una reunión bilateral entre delegaciones de ambos gobiernos que el presidente colombiano calificó como “supremamente exitosa”. Durante ese encuentro también se discutieron iniciativas de cooperación energética, seguridad fronteriza y estrategias conjuntas para combatir el narcotráfico en la frontera compartida.
La eventual ampliación del Mercosur reactiva el debate sobre el equilibrio político e institucional dentro del bloque, ya que cualquier nuevo ingreso debe ser aprobado por consenso de los países miembros. En ese contexto, la propuesta presentada por Colombia y Venezuela aparece como un nuevo factor de presión en la agenda regional y en el proceso de integración sudamericana.