El Ayuntamiento de Chieti emitió una ordenanza para requisar temporalmente nichos funerarios asignados a personas vivas en el cementerio de Sant'Anna para evitar una crisis. La medida, impulsada por la saturación extrema del espacio, busca recuperar hasta 400 plazas concedidas originalmente a perpetuidad para evitar la suspensión total de los entierros diarios ante la falta de capacidad logística actual.
El concejal de Servicios de Cementerio, Fabio Stella, definió la acción como un acto técnico y contingente, totalmente indispensable ante la crisis de espacio. La resolución del 29 de julio activó la identificación de plazas en los tres primeros bloques del muro perimetral, centrando la búsqueda en aquellas concesiones otorgadas "sine die" que se encuentran vacías.
Censo de archivos de 1930 y el fin de la perpetuidad en Sant'Anna
El proceso de identificación de plazas recuperables depende de un exhaustivo análisis de los archivos en papel con registros que datan de antes de 1930. Esta labor administrativa requiere la intervención directa de la Superintendencia, organismo que dictará las instrucciones específicas para gestionar estos espacios históricos situados en el muro perimetral del camposanto de la localidad de Chieti.
La administración municipal planea agotar las vías para contactar a los propietarios originales, incluyendo la publicación de avisos oficiales en los tablones de anuncios públicos del ayuntamiento. Aquellas concesiones catalogadas como perpetuas que no cumplan con la renovación de los términos legales volverán al dominio municipal de forma definitiva para ser reasignadas según la demanda de entierros diaria.
¿Cuántos nichos busca recuperar el municipio y por cuánto tiempo?
Los 20 nichos recientemente requisados se devolverán a sus titulares originales tan pronto como el Ayuntamiento complete la recuperación de un cupo de al menos 80 plazas. Esta medida provisional tiene una duración estipulada de dos años y contempla el compromiso formal de garantizar plenamente los derechos del concesionario original, asegurando su reubicación en otro nicho disponible si fuera necesario.
El trabajo de censo, que tuvo sus antecedentes administrativos a principios de enero bajo la gestión de la exconcejala Alberta Giannini, busca una salida técnica a la saturación extrema del cementerio de Sant'Anna. De los mil nichos estimados bajo régimen de perpetuidad, la oficina técnica calcula que entre 300 y 400 pueden ser integrados nuevamente al sistema para evitar un bloqueo total.
La urgencia por evitar la paralización de los servicios fúnebres diarios motivó esta intervención sobre la propiedad funeraria. El municipio sostiene que no se trata de quitar derechos, sino de una respuesta necesaria ante la emergencia, gestionando recursos espaciales que han permanecido sin uso efectivo durante décadas en el muro perimetral.