El presidente Donald Trump confirmó este viernes a la noche que fue abatido el “Niño Guerrero”, uno de los principales líderes del Tren de Aragua, organización delictiva de origen venezolano.
Donald Trump anunció que el líder del cártel fue abatido el viernes por la noche en un "ataque rápido y letal".
El presidente Donald Trump confirmó este viernes a la noche que fue abatido el “Niño Guerrero”, uno de los principales líderes del Tren de Aragua, organización delictiva de origen venezolano.
A través de un posteo en su cuenta de Truth social, el presidente de Estados Unidos anunció que Héctor Rusthenford Guerrero Flores murió en un ataque "cinético, rápido y letal" y calificó a Tren de Aragua como una de las "organizaciones terroristas más sanguinarias del planeta.
Asimismo, añadió que los terroristas de esta organización "ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar y, bajo mi liderazgo, encontraremos a estos despiadados asesinos y narcotraficantes en cualquier momento, en cualquier lugar y los enviaremos a las profundidades del infierno, a donde pertenecen”.
Por otro lado destacó las acciones de su gestión para combatir el terrorismo en el país y criticó al expresidente Joe Biden. "Antes de que yo regresara al cargo, Joe Biden abrió nuestra frontera sur a millones de delincuentes ilegales y permitió que este ejército extranjero violara, mutilara y asesinara a ciudadanos estadounidenses con total impunidad. Durante mi campaña, me comprometí a expulsar a estos monstruos de nuestro país y a hacer justicia a las familias de sus víctimas", sentenció.
Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como "El Niño Guerrero", de 42 años, forjó su imperio criminal desde el Centro Penitenciario de Aragua. Según investigaciones de la periodista venezolana Ronna Rísquez, el penal parecía más una mansión que una prisión, ya que contaba con lujos exorbitantes como una psicina, zoológico, sala de apuestas y hasta una discoteca.
Desde ese lugar, el líder manejaba el cártel Tren de Aragua con total impunidad, exigiendo el cobro de una cuota semanal que debían pagar los más de 5000 reclusos para sostener la infraestructura del penal y el nivel de vida de los líderes.
Quienes no pagaban sufrían castigos brutales, desde violencia, privación de alimentos o hasta dormir a la intemperie.
En los últimos años, Guerrero Flores llevó sus operaciones también a Colombia, Perú, Chile, Brasil, México, España y Estados Unidos.
Sus delitos iban desde el narcotráfico y la trata de personas con fines de explotación sexual, hasta secuestros, homicidios, lavado de dinero con criptomonedas y tráfico de armas.
La Justicia estadounidense lo acusó de actuar en coordinación con el Cártel de los Soles, una red de narcotráfico integrada, según Washington, por altos funcionarios venezolanos. Además, el Distrito Sur de Nueva York lo señaló como facilitador del envío de toneladas de cocaína a EE.UU.