Un hombre de 40 años protagonizó un insólito episodio en el estado de Luisiana, Estados Unido. Se trata de Víctor Rivas, que intentó escapar de un control policial lanzándose a un pantano y terminó siendo atacado por un caimán antes de ser detenido.
El hecho ocurrió en Luisiana, Estados Unidos. El hombre intentó escapar de un control policial lanzándose a un pantano, donde fue mordido por un caimán antes de ser detenido.
Un hombre de 40 años protagonizó un insólito episodio en el estado de Luisiana, Estados Unido. Se trata de Víctor Rivas, que intentó escapar de un control policial lanzándose a un pantano y terminó siendo atacado por un caimán antes de ser detenido.
El involucrado primero fue detectado por agentes policiales mientras conducía un Toyota Supra de manera temeraria sobre la Ruta Interestatal 10.
Según informaron las autoridades, el conductor impactó contra una barrera de concreto y reventó uno de los neumáticos del vehículo.
Cuando los efectivos intervinieron, advirtieron signos compatibles con un posible estado de intoxicación alcohólica. En ese momento, Rivas decidió abandonar el automóvil e iniciar la fuga a pie.
Durante la huida, el hombre se lanzó desde un puente hacia un pantano sin advertir la presencia de caimanes en la zona. De acuerdo con la información oficial, sufrió mordeduras en ambos brazos, aunque logró continuar escapando durante algunos minutos.
Posteriormente, fue localizado mediante drones y finalmente detenido por las fuerzas de seguridad.
A raíz de las heridas sufridas durante el incidente, Rivas fue trasladado a un centro médico donde recibió atención y tratamiento por múltiples lesiones provocadas por mordeduras de caimán. Una vez estabilizado, quedó arrestado por presuntamente conducir bajo los efectos del alcohol y por resistirse al procedimiento policial.
La Policía mantuvo custodia permanente en la habitación del hospital mientras permanecía internado. Según informaron las autoridades, Rivas fue imputado por conducir en estado de embriaguez, resistirse al arresto y por su condición de prófugo de la Policía Estatal.
Además, registraba órdenes de arresto pendientes vinculadas a una causa por presunto choque y fuga y conducción negligente. De acuerdo con los registros carcelarios, permanece alojado en el Centro Correccional Nelson Coleman, ubicado en la localidad de Killona, con una fianza establecida en 17.500 dólares.