Un rascacielos residencial de 26 pisos fue ensamblado en apenas cinco días en el condado de Xiangyin, en China. El proyecto, desarrollado por la empresa Broad Group, rompe con los tiempos tradicionales de construcción al utilizar módulos prefabricados de acero inoxidable que llegan listos desde fábrica.
A diferencia de las torres convencionales de ciudades como Londres o Nueva York, donde una obra puede tardar hasta tres años, este edificio fue montado sin vertido de hormigón ni trabajos de soldadura en el lugar.
Cómo funciona el sistema modular del rascacielos chino
El edificio, llamado Jingdu Holon, fue construido mediante bloques prefabricados de aproximadamente 12 metros de largo. Cada módulo llegaba al terreno con instalaciones eléctricas, aire acondicionado y terminaciones interiores ya incorporadas.
Una cuadrilla de cerca de 100 trabajadores ensambló las piezas utilizando conexiones atornilladas, en un sistema similar al de contenedores industriales. Esto permitió acelerar drásticamente el proceso y reducir el desorden habitual de una obra tradicional.
Los módulos están diseñados para entrar dentro de un contenedor estándar de 40 pies, lo que facilita su transporte internacional en barcos y camiones sin necesidad de permisos especiales.
El acero inoxidable que promete una vida útil de más de mil años
La estructura utiliza una tecnología patentada llamada B-CORE, basada en un sistema de sándwich de acero inoxidable que reemplaza al hormigón armado convencional.
Según Broad Group, este material mejora la resistencia sísmica y permite una mayor ductilidad frente a situaciones de estrés estructural. La empresa asegura que el edificio podría durar más de 1.000 años, superando ampliamente la vida útil promedio de construcciones tradicionales de hormigón.
Dentro de los 208 departamentos amueblados, los residentes cuentan con ventanas de cuatro paneles para reducir el calor solar, ventilación con recuperación de energía y un sistema de filtrado que permite beber agua directamente del grifo.
El detalle más disruptivo: el edificio puede desmontarse y mudarse
El aspecto más innovador del proyecto es que la torre puede ser desarmada completamente. Las mismas conexiones utilizadas para el montaje permiten desmontar cada módulo, cargarlo en camiones y trasladarlo a otra ubicación.
Esta característica transforma al edificio en una estructura reubicable, algo poco habitual en el mercado inmobiliario tradicional. Según la empresa, el sistema podría resultar útil para ciudades afectadas por cambios de zonificación, expansión urbana o riesgos de inundación.
Broad Group ya proyecta implementar este modelo en regiones de Estados Unidos como Ohio, Texas y California, además de países como Filipinas y Emiratos Árabes Unidos. Sus directivos sostienen que el uso de acero inoxidable elimina los límites teóricos de altura para este tipo de construcción modular.