La ciudad autónoma española de Ceuta, situada en el norte del continente africano y fronteriza con Marruecos, enfrenta una grave crisis migratoria luego de una masiva llegada de migrantes marroquíes que desbordó la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad y de los centros de acogida.
Ante este escenario, la administración local solicitó formalmente este jueves al Gobierno de España el cierre inmediato del paso fronterizo del Tarajal y el despliegue de las Fuerzas Armadas para reforzar el control de la frontera.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales y medios españoles, miles de personas permanecían concentradas en las inmediaciones de Castillejos, del lado marroquí, mientras numerosos migrantes lograban ingresar a Ceuta tanto por vía marítima como rodeando el espigón fronterizo.
El alcalde-presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, calificó la situación como una "emergencia social y humanitaria" y reclamó que el Gobierno central asuma el mando de la crisis.
Según precisó el jefe comunal, en los últimos días ingresaron por mar más de 1.500 personas, con un promedio cercano a las 200 llegadas diarias, lo que terminó por colapsar las instalaciones destinadas a la recepción y asistencia de migrantes.
La crisis tiene una fuerte dimensión geopolítica, ya que Ceuta y Melilla son las dos únicas ciudades españolas ubicadas en el norte de África y constituyen las únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y el continente africano, convirtiéndose desde hace décadas en uno de los principales puntos de presión migratoria hacia Europa.
Frente a la escalada de los ingresos, el Ministerio del Interior de España informó que coordina acciones de emergencia junto a distintos organismos del Estado para reforzar la seguridad fronteriza y atender la situación humanitaria en la ciudad autónoma.
Crisis migratoria en Ceuta: cientos de migrantes ingresan desde Marruecos y España refuerza la frontera
EFE
Una crisis de años
La magnitud de la crisis quedó reflejada en las escenas registradas durante la jornada. Según relató El País, muchos migrantes llegaron exhaustos tras cruzar el espigón o alcanzar la costa a nado. Algunos, con heridas en los pies y las rodillas provocadas por las rocas, se arrodillaban para besar el suelo al llegar a territorio español, mientras otros gritaban "¡Viva España!" y celebraban haber alcanzado Ceuta. La publicación también señaló que el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) se encuentra desbordado desde hace días, sin plazas disponibles, con centenares de personas concentradas en sus inmediaciones, lo que dificulta cualquier intento de organizar la asistencia humanitaria.
De acuerdo con el diario español, durante la madrugada la Guardia Civil fue trasladando a decenas de migrantes hasta sus instalaciones para brindarles agua y coordinar su derivación al centro de acogida. Sin embargo, antes del mediodía muchos de ellos abandonaron el lugar y continuaron su recorrido por la ciudad. La situación llevó al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, a solicitar formalmente al Gobierno de España que declare la emergencia nacional y asuma el mando único para hacer frente a una crisis migratoria que, según advirtió, comienza a recordar a la vivida en 2021, cuando cerca de 5.000 personas cruzaron la frontera en un solo día.