La primera dama de Francia, Brigitte Macron, quedó envuelta en una fuerte controversia luego de que se difundiera un video en el que, durante un encuentro privado con el humorista Ary Abittan, se refiere a un grupo de activistas feministas como “sucias estupidas”.
La frase, pronunciada en un tono distendido y en clave de broma, desató un amplio rechazo y puso al presidente Emmanuel Macron bajo presión en un momento político delicado.
El episodio tuvo lugar este fin de semana en los vestuarios del Folies Bergère de París, donde Abittan presentaba su último espectáculo. El cómico, cuya carrera estuvo marcada por una denuncia por violación en 2021, comentó a la primera dama su preocupación por una posible nueva irrupción de militantes de Nous Toutes. Este grupo de activistas había interrumpido su show el sábado anterior, luciendo máscaras con su rostro y gritándole “violador”.
En la conversación informal, Brigitte Macron intentó tranquilizar al actor. Sin embargo, su comentario tuvo el efecto contrario: “Si hay alguna sucia estupida, la echaremos”, dijo entre risas frente a su hija, Tiphaine Auzièr, sin percatarse de que alguien grababa la escena. El video fue publicado por el medio Public y se viralizó de inmediato, aunque posteriormente el portal decidió retirarlo.
Pero ya era tarde. La difusión masiva en redes sociales hizo imposible frenar la polémica, que se expandió rápidamente entre referentes políticos, figuras públicas y colectivos feministas.
La actriz Judith Godrèche respondió en Instagram: “Yo también soy una perra sucia. Y apoyo a todas las demás”. Desde la izquierda radical, la eurodiputada de La Francia Insumisa criticó: “Empezamos con los derechos de las mujeres como la ‘gran causa del quinquenio’ y se termina insultándolas”. La líder ecologista Marine Tondelier calificó los dichos como “gravemente ofensivos” y remarcó que “una primera dama no debería decir eso”.
La controversia también golpea la imagen del presidente Emmanuel Macron, cuya presidencia —a poco más de dos años de las elecciones de 2027— acumula tensiones internas y críticas externas, especialmente en materia de igualdad de género.
La tensión quedó en evidencia este lunes, cuando Brigitte Macron reapareció públicamente durante el recibimiento al presidente de Croacia y su esposa: su rostro, serio y visiblemente afectado, reflejaba el impacto de un episodio que promete seguir dando que hablar.