5 de junio de 2026 - 21:15

Arqueólogos hallaron restos de barcos piratas hundidos en las aguas de Bahamas: que había adentro

Arqueólogos y buscadores de tesoros localizaron los primeros naufragios de la "Edad de Oro de la Piratería" en Nasáu.

Un equipo de exploradores de naufragios descubrió en aguas de las Bahamas los restos de seis barcos piratas pertenecientes a lo que los historiadores denominan la Edad de Oro de la Piratería.

El hallazgo, realizado en la isla de Nueva Providencia, representa la primera vez que se localizan embarcaciones de este periodo histórico ubicado a finales del siglo XVII y principios del XVIII en la región, gracias a un permiso inédito otorgado por el gobierno bahameño.

Las investigaciones, publicadas por el portal especializado Wreck Watch, sitúan estos pecios en el epicentro de la actividad pirata de la época: la ciudad de Nasáu.

Este puerto fue la base de operaciones de figuras tan emblemáticas como Barbanegra, Henry Avery, Anne Bonny y Calico Jack Rackham, cuya vida sirvió de inspiración para clásicos de la literatura y el cómic.

Restos de barcos piratas en Bahamas

Evidencias de crímenes

Uno de los descubrimientos más reveladores es la confirmación de las tácticas criminales empleadas por los piratas. Según Michael Pateman, codirector del proyecto y director del Museo Marítimo de las Bahamas, era una práctica común quemar las naves saqueadas hasta la línea de flotación para ocultar las pruebas de sus delitos ante las autoridades.

En el puerto de Nasáu se encontraron restos carbonizados de cascos cubiertos por piedras de lastre, una señal inequívoca de esta "táctica infame".

Entre el material bélico recuperado se encuentran cañones de hierro, balas de mosquete y una piedra para afilar espadas, herramientas diseñadas para lanzar un "fuego devastador" sobre las naves enemigas. Sin embargo, la expedición también ha recuperado objetos que muestran la vida cotidiana y la evolución de la isla.

Un carguero inglés construido hacia 1740, por ejemplo, fue hallado con botellas de vino, pipas de tabaco y documentos, lo que sugiere que tras la destrucción de Nasáu a manos de los españoles en 1703, la ciudad intentó reintegrarse como un puerto comercial regular.

La Edad de Oro de la Piratería, que se extendió aproximadamente entre 1650 y 1730, marcó un periodo donde el caos en el Caribe permitió a los marineros encontrar una "libertad y riqueza sin parangón", según explica Pateman.

Aunque la vida de estos piratas solía ser corta, los restos encontrados en esta expedición permiten reconstruir ese anhelo de fuga que definía a los hombres y mujeres que desafiaron a los imperios de España e Inglaterra.

A pesar de que la piratería se extinguió gradualmente durante el siglo XVIII, estos vestigios submarinos han comenzado a desvelar secretos que permanecieron ocultos por siglos bajo las aguas cristalinas del Caribe.

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