Sahar Yona, de 27 años, pasó de no saber usar un destornillador a operar Locksmith Girl of NYC bajo un régimen de disponibilidad absoluta. Duerme con dos teléfonos y una computadora portátil al volumen máximo en su departamento de Nueva York. Fundó su empresa en 2025 tras dos años de formación y una inversión de 7.000 dólares en herramientas básicas.
La emprendedora ingresó al rubro por azar en 2021, cuando buscaba un puesto de recepcionista estando desempleada. El entrevistador notó su temperamento y le sugirió tramitar la licencia de cerrajera. Hasta ese momento, Yona carecía de cualquier aptitud mecánica o contacto previo con herramientas manuales.
¿Cómo impactó TikTok en su negocio de cerrajería?
El equipo inicial, que incluye taladros y máquinas duplicadoras de llaves, tuvo un costo de 7.000 dólares. Yona trabajó como subcontratista enfrentando situaciones de misoginia antes de independizarse en noviembre de 2024. Su estrategia comercial cambió cuando un video en TikTok alcanzó las 600.000 visualizaciones.
En la grabación, Yona invitaba a las mujeres neoyorquinas a llamarla si se sentían inseguras al solicitar un cerrajero hombre durante la noche. Tras la viralización, la demanda escaló hasta los 60 trabajos semanales. En sus jornadas más intensas, trabaja desde las 4 de la mañana hasta la 1 de la madrugada.
¿Por qué las mujeres tienen ventajas en la cerrajería?
Expertas del sector señalan que tener manos delicadas facilita sentir el movimiento de los pernos dentro de las cerraduras. Esta característica, sumada a la capacidad de análisis, posiciona a las mujeres en un mercado donde representan menos del 1% de la fuerza laboral técnica en Estados Unidos.
El ritmo de trabajo impide que Yona se aleje de su vehículo, al que define como sus propias piernas. Si recibe una llamada mientras cena con amigos, estos suelen acompañarla al servicio para no perder el cliente. Actualmente busca un local físico para establecer una base permanente en Manhattan.