¿Destornillador o desatornillador? Si alguna vez dudaste al nombrar a esta herramienta tan común, no estás solo. Mucha gente alterna ambas formas al hablar, sin saber cuál es la correcta. Afortunadamente, la RAE se pronunció y dio una respuesta clara sobre cuál de las dos palabras es la adecuada en el uso cotidiano.
Ambos términos parecen tener sentido. Al fin y al cabo, la herramienta sirve para quitar tornillos, por lo que “desatornillar” sería una acción válida. Sin embargo, la RAE aclara que solo una forma está aceptada oficialmente por el diccionario. Y eso generó curiosidades y revuelo entre quienes se consideran fanáticos del buen uso del lenguaje.
Según el Diccionario de la lengua española, la forma correcta es “destornillador”, con “e”. Esta es la palabra registrada como válida y de uso común, mientras que “desatornillador” no aparece en ninguna entrada reconocida por la RAE. Es decir, si querés escribir de manera adecuada, lo correcto es usar “destornillador”.
Esto no significa que decir “desatornillador” sea un error gravísimo, pero sí representa un uso no estándar. En muchas regiones de habla hispana, la segunda opción se usa de forma coloquial, aunque no esté registrada. Esta diferencia entre lo que se dice en la calle y lo que valida la escritura oficial es parte de las curiosidades que tanto nos atraen del idioma.
Un caso más de confusión cotidiana en el lenguaje
No es la primera vez que la RAE interviene para corregir o aclarar términos de uso popular. Casos como el de “almóndiga”, “murciégalo” o “haiga” también generaron debate. Lo importante es entender que la lengua está viva, y muchas veces la forma aceptada no siempre coincide con lo más dicho.
Este tipo de aclaraciones son útiles para quienes aman el lenguaje, ya sea por trabajo, estudio o simplemente por interés. También demuestran por qué la RAE sigue siendo clave a la hora de fijar normas de escritura, aunque muchas veces esas reglas generen curiosidades o risas.