Un pequeño mamífero que había desaparecido de los ríos y humedales de Cornualles durante los años 90 volvió a ocupar parte de esa región del sudoeste de Inglaterra. Se trata de la rata de agua europea, una especie semiaquática cuya reintroducción involucró la restauración previa del ambiente.
Pese a su nombre habitual, no es una rata. El Arvicola amphibius pertenece al grupo de los topillos y se distingue por el hocico redondeado, las orejas pequeñas y una cola cubierta de pelo.
El proyecto fue desarrollado en Trelusback Farm por Kernow Conservation, con el respaldo de Mossy Earth. Las liberaciones se realizaron en dos etapas, durante 2022 y 2023, después de que la especie hubiera permanecido varias décadas ausente de esa parte de Cornualles.
Por qué desapareció de los cursos de agua
Las ratas de agua habían sido comunes en distintas zonas húmedas del Reino Unido. Sin embargo, sus poblaciones sufrieron una caída acelerada debido a la pérdida y fragmentación del hábitat, el drenaje de humedales y el deterioro de las orillas.
La expansión de la agricultura también modificó sectores utilizados para alimentarse y construir madrigueras. El pisoteo del ganado puede erosionar los barrancos y eliminar la vegetación que estos animales necesitan para cubrirse.
El problema se agravó con la presencia del visón americano, una especie introducida capaz de nadar y entrar en las madrigueras. Las hembras y los ejemplares jóvenes de este depredador son suficientemente pequeños para alcanzar a las crías dentro de refugios que antes resultaban seguros.
Mossy Earth sostiene que Cornualles perdió por completo sus poblaciones durante los años 90. A nivel británico, el retroceso había sido tan fuerte que la rata de agua pasó a figurar como una especie amenazada dentro de Inglaterra y Gran Bretaña, aunque su situación mundial es diferente.
El regreso necesitó preparar primero el ambiente
Antes de liberar los animales, los responsables trabajaron sobre los arroyos, el lago y los sectores pantanosos de Trelusback Farm. Algunas áreas con agua estancada o degradada fueron restauradas y se manejaron árboles para permitir una mayor llegada de luz a las orillas.
No se retiró toda la vegetación. Parte de los arbustos se mantuvo para proporcionar refugio, mientras que el uso de pesticidas y herbicidas fue reducido. El objetivo era recuperar agua, alimento y cobertura, tres elementos necesarios para que la población pudiera establecerse.
Además, se instalaron plataformas flotantes destinadas a detectar la presencia de visones americanos. Liberar a los pequeños mamíferos sin vigilar a su principal depredador habría puesto en riesgo todo el esfuerzo de reintroducción.
Cuántos animales fueron liberados
La información publicada por Mossy Earth señala que durante septiembre de 2022 se liberaron 135 ejemplares. Una segunda etapa, realizada en junio de 2023, incorporó otros 84 animales, lo que lleva el total documentado por la organización a 219.
Algunas publicaciones posteriores mencionaron 198 individuos y atribuyeron 114 ejemplares a la primera liberación. Ante esa diferencia, la cifra de 219 animales es la que aparece actualmente en la página oficial del proyecto, que constituye la fuente primaria.
Después de las sueltas se encontraron huellas, excrementos, zonas de vegetación mordida y otros indicios de permanencia. Esas señales son alentadoras, pero no alcanzan por sí solas para confirmar que ya exista una población autosuficiente y estable a largo plazo.