Desde hace una semana, decenas de bañistas reportan una alerta por cuadros severos de diarrea y vómitos tras nadar en el Almkanal de Salzburgo. Las intensas tormentas recientes arrastraron estiércol y gérmenes fecales desde las zonas agrícolas hacia este cauce de agua, transformando un popular punto de recreación veraniego en un foco de infección sanitaria.
El Almkanal pasó de ser un secreto compartido entre residentes locales a convertirse en un punto de referencia para el alivio térmico en la región de Salzburgo. Sin embargo, el agua que atrajo a cientos de visitantes en los últimos días ocultaba una carga bacteriológica peligrosa. El lunes 20 de julio de 2026, la situación se hizo pública tras las quejas reiteradas de usuarios afectados por problemas gastrointestinales.
¿Por qué se contaminó el agua del Almkanal?
Las autoridades locales y la Almgenossenschaft, entidad encargada de la gestión del canal, confirmaron que la contaminación no es un hecho fortuito. Las tormentas eléctricas que golpearon la región durante la semana previa saturaron los suelos cercanos, provocando que el exceso de agua arrastrara restos de abono agrícola y excrementos animales, conocidos como "Gülle", directamente hacia el flujo del canal.
A pesar del flujo constante de personas, el baño en el Almkanal no cuenta con una regulación sanitaria estricta. La Almgenossenschaft sostiene que el uso recreativo del canal es limitado. Según la organización, "el baño allí solo es tolerado y se realiza expresamente bajo su propio riesgo". Al ser considerado un canal de uso industrial y económico, la infraestructura no está sujeta a los mismos estándares de monitoreo que una piscina pública.
¿Qué síntomas sufrieron los bañistas afectados?
Los testimonios de los afectados describen una aparición rápida de los síntomas. Pocas horas después del contacto con el agua, los bañistas experimentaron náuseas intensas seguidas de episodios recurrentes de vómitos y diarrea. El reporte técnico indica que el origen de estas bacterias está vinculado a las descargas de purines de granjas vecinas, que fluyen sin filtrar cuando los sistemas de drenaje natural colapsan por las lluvias.
La gerencia del canal explicó que este tipo de incidentes son habituales cuando el clima se vuelve inestable. Los sedimentos y las bacterias acumuladas se asientan en el lecho del canal y son removidos por la fuerza del agua durante las tormentas. Para los técnicos, el peligro reside en la transparencia del agua, que mantiene una apariencia de limpieza mientras la concentración de microorganismos fecales supera los límites seguros para el contacto humano.
¿Sigue abierto el canal pese al riesgo sanitario?
Actualmente, el canal permanece abierto, pero las advertencias sobre el peligro se han multiplicado en los accesos principales. Los usuarios que aún deciden sumergirse lo hacen ignorando las recomendaciones de evitar el contacto con el agua tras eventos meteorológicos extremos. La infraestructura del Almkanal, diseñada originalmente para fines económicos y de transporte, muestra sus limitaciones frente al uso masivo como balneario urbano improvisado.
El impacto sanitario ha generado reportes de casos desde hace aproximadamente una semana. Por ahora, el canal mantiene su flujo constante de agua fría, arrastrando consigo los residuos que las zonas agrícolas depositaron tras la última tormenta de verano registrada en Salzburgo.