Quinn Swales, un guía profesional de 40 años, lideraba un grupo de seis turistas en el parque (ex casa del león Cecil) cuando se toparon con una manada. El león macho se levantó y empezó a acercarse al grupo.
Quinn Swales, un guía profesional de 40 años, lideraba un grupo de seis turistas en el parque (ex casa del león Cecil) cuando se toparon con una manada. El león macho se levantó y empezó a acercarse al grupo.
“Tal como lo había hecho numerosas veces durante su carrera, Quinn inmediatamente informó a sus acompañantes sobre qué esperar y les ordenó ponerse detrás de él y no moverse”, dijo Camp Hwange, un campamento de safari del parque, en una declaración en Facebook donde anunció la muerte.
Luego que Quinn y el grupo usaran un “espanta osos” (un instrumento que produce un ruido fuerte, como de escopeta), el león pareció retroceder, pero repentinamente volvió y atacó a Quinn, quien murió en el lugar.
“El guía que perdió la vida hizo su trabajo: poniéndose entre los turistas bajo su cuidado y una fuente de peligro”, dijo vía correo electrónico Luke Dollar, director del programa Iniciativa de Grandes Felinos de la National Geographic.
Dollar indicó que el parque debería revisar si fue prudente poner al guía en esa situación vulnerable, particularmente cuando había la opción más segura de ver a los animales desde un vehículo.
Sin embargo, destacó que “los safaris a pie en sí mismos generalmente se hacen ampliamente de forma segura y responsable”.
“No espero que esto vaya a llevar a un cambio importante en si los safaris a pie siguen siendo una oferta común en las experiencias de safari”, consideró.
“Sin embargo, lo que este incidente hará, con suerte, es servir como recordatorio importante de que la seguridad (en cualquier empresa) siempre debería ser de primordial preocupación”, afirmó.
Depredador de primera
Dollar dijo que el león macho hizo lo que su evolución le ordenó.
“Casi cualquier organismo alrededor de los leones puede ser presa potencial, y que las personas piensen que son la excepción es una locura”, indicó Dollar en una entrevista previa luego de un ataque fatal de león ocurrido en junio en Sudáfrica.
“Me imagino que cualquier otro primate que coexista con felinos grandes es profundamente consciente de la posición que tiene respecto a los depredadores de primera del mundo”, acotó.
Dollar dice que el peligro surge cuando la gente se permite una falsa sensación de seguridad en presencia de leones y otros carnívoros.
“No tenemos garras ni grandes caninos ni tamaño como ventaja”, precisó.
Respetar al rey de la selva
Dollar estima que decenas (si no es que cientos) de personas son atacadas por leones cada año.
En la naturaleza, leones viejos o enfermos quizás ataquen gente porque no pueden atrapar sus presas normales, y las personas generalmente son presas fáciles.
“Si una persona está parada junto a un antílope y un león decide que va a comer algo, ese antílope probablemente se va a escapar y la persona no”, explicó.
Dicho lo anterior, la gente no debería tener miedo a observar leones en estado salvaje, apuntó Dollar, pero debería saber que pudiera ser vista como presa potencial y actuar correspondientemente.
“Tenemos que recordar que por un motivo los llamamos los reyes de la selva”, subrayó Dollar. “Debemos respetar lo que son y sus comportamientos naturales”, finalizó.