La semana que inició ayer en el Festival de Cannes arrancó con la participación a pleno de la Argentina con dos películas que compiten en secciones paralelas.
La semana que inició ayer en el Festival de Cannes arrancó con la participación a pleno de la Argentina con dos películas que compiten en secciones paralelas.
Se trata de “Wakolda”, tercer film de Lucía Puenzo que se verá hoy en la sección oficial Una Cierta Mirada, y “Los dueños”, un drama sobre tensiones sociales y étnicas de los tucumanos Agustín Toscano y Ezequiel Radusky, que compite en la sección Semana de la Crítica.
Nazis en la Argentina
“Wakolda”, coproducción entre Argentina, Francia y España, se ambienta en 1960 y tiene como punto de partida la llegada de un científico alemán a Bariloche, cerca del lago Nahuel Huapi, que elige quedarse en una hostería recién inaugurada en ese lugar.
Allí lo reciben los propietarios, un joven matrimonio con una niña que parece mucho más pequeña de la edad que tiene, quien muy rápidamente establece una relación con el recién llegado y tiene una singular fascinación por él, dotado de una extraordinaria capacidad de seducción. Nadie sabe en realidad que el extranjero es el médico Josef Mengele, uno de los más siniestros responsables del genocidio nazi y especialmente reconocido por sus experimentos con detenidos en los campos de exterminio.
“El sólo hecho de estrenarla aquí es para mí una gran alegría, estar dentro de una de las dos secciones oficiales y con tan importantes títulos como rivales”, señaló Puenzo recién llegada al festival francés.
Los protagonistas
El elenco de “Wakolda” está encabezado por la debutante Florencia Bado como la niña Lilith, el catalán Alex Brendemühl como Mengele, Natalia Oreiro y Diego Peretti como el matrimonio de Eva y Enzo, Elena Roger como Nora Eldoc, Guillermo Pfening como el preceptor del colegio, Ana Pauls como una enfermera alemana.
“Tuve un casting muy largo, de ocho meses, en especial por la niña protagonista, que era muy atípica porque tenía que ser una niña muy pequeña en lo corporal para su edad y poder sostener casi toda la película”, contó la también autora de “XXY” y “El niño pez”.
A la protagonista, la debutante Florencia Bado, “la encontramos cuando tenía 11 años y filmamos al cumplir los 12, porque había que arreglar el tema de su familia y eso fue toda una movida, ya que todos se vinieron a vivir con nosotros a Bariloche y quedamos con un vínculo muy cercano”, contó Puenzo.
“Fue difícil también la búsqueda de Mengele, porque debía ser un actor que hablara muy bien español pero también alemán, con acento del sur y muy parecido al de Mengele. Finalmente encontramos a Brendemühl, que es perturbadoramente parecido al médico nazi que vivió en la Argentina”.
El rodaje
Puenzo no duda cuando dice que “trabajar con todo un equipo lejos de sus hogares permite un mejor nivel de concentración y de intensidad de trabajo. Por eso fue muy importante que todos viajáramos a Bariloche, porque filmábamos al lado de los cuartos donde vivíamos y del comedor donde comíamos. Eso simplificó mucho el trabajo por el simple hecho de estar todos concentradísimos en el mismo lugar”.
La cineasta recuerda que “trabajamos junto a María Laura Berch en el entrenamiento durante más de siete meses. Hubo mucha improvisación y búsqueda a lo largo de los ensayos”.
La próxima
“Ahora -anuncia la directora- estoy adaptando ‘La mujer infinita’, del escritor chileno José Ignacio Valenzuela, para unos productores mexicanos, basada en fragmentos de la vida de la fotógrafa italiana Tina Modotti, que me propusieron dirigir hacia fin de año en México. Por ahora estoy con el guión y, si todo va bien, es probable que el rodaje sea hacia fin de año en México”.
En ese film, la protagonista sería la muy atractiva actriz y modelo chilena Leonor Varela, conocida por acreditar una importante trayectoria en la TV y también en el cine estadounidense.