Cuando finalizó el partido entre Argentina y Panamá anoche con triunfo albiceleste (5-0), ingresaron dos fanáticos de Lionel Messi para buscar un recuerdo del mejor del mundo. Un autógrafo, una selfie o simplemente un abrazo. Pues sólo uno llegó a los brazos del crack del Barcelona, quien intercedió para que los guardias del estadio lo dejaran acercarse por un autófrafo. El Kun Agüero, siempre cerca.

