Heather Friessen, una joven estadounidense de sólo 23 años, se convirtió en una de las mujeres más afortunadas del planeta, luego de sufrir una impresionante caída de 15 metros de altura en una cascada de Hawái y solo sufrir algunas heridas. La joven grabó el momento del hecho -que ocurrió hace tres años- aunque el video se hizo viral en estos últimos días.
En las imágenes se ve a Friesen resbalando por la cascada, a causa de unas rocas mojadas, intentando agarrarse de cualquier cosa hasta que finalmente cae al agua. Uno de sus amigos llega rápido a por ella, para ayudarla a salir del estanque. Por suerte, la joven sobrevivió a la caída, aunque sufrió graves lesiones: varios cortes, un pulmón colapsado, una fractura en el omóplato y otras en varias costillas.
En declaraciones recogidas por el diario "El Comercio", la mujer expresó: "Encendí la cámara unos segundos antes de caer". Apenas estábamos en la primera cascada de nuestra caminata. Intenté ver sobre el borde y terminé resbalando".
"No es un sitio al que te puedas tirar, porque el estanque tiene apenas un metro de profundidad. Te matabas si caes de la manera equivocada", aseguró. Y agregó: "Me puse a pensar en lo tristes que se pondrían todos, mi familia estaba tan lejos y ellos estarían tan preocupados. El novio que tenía en ese momento, que ahora es mi esposo, jugaba béisbol y estaba en un viaje en California mientras yo caía por la cascada. También pensé que él se pondría mal".
Friesen contó que "estaba segura" de que se iba a hacer daño y que esa caída arruinaría su carrera en el voleibol entonces se dijo así misma: "Heather, necesitas caer sobre tu lado izquierdo del cuerpo, para que no te lastimes el codo derecho, que es el que usas para golpear el balón". Y así hizo. "Tiempo después descubrí que otras personas se habían caído del mismo lugar y habían muerto. Yo sé que Dios salvó mi vida aquel día", concluyó la joven.