El informe del IDR aclara que la producción de hortalizas en Argentina es posible en vastas zonas de su territorio, dado la diversidad de climas y aptitudes de suelo. Señala que "estas características permiten la obtención de variadas y numerosas especies determinando una actividad con productores especializados en manejo y producción".
Las principales provincias productoras son: Buenos Aires, Mendoza, Córdoba, Santiago del Estero, Misiones, Santa Fe, Corrientes, Tucumán, Formosa, Salta, Chaco, Jujuy, San Juan y Río Negro.
Mendoza, tradicionalmente productora de hortalizas, ocupa el segundo lugar en el país y la horticultura constituye su tercera actividad agrícola, después de la vid y los frutales.
En la provincia se distinguen dos épocas importantes de siembra: entre enero y junio para las hortalizas de invierno, y de setiembre a enero para las hortalizas de verano. La superficie anual de hortalizas invernales y estivales oscila entre las 38.000 y las 42.000 hectáreas.
Aproximadamente el 45% del total corresponde a especies invernales y el resto a las de verano.
Entre las que cobran mayor relevancia económica por el área y los volúmenes producidos se encuentran las llamadas hortalizas "pesadas" tales como ajo, papa, zapallo, tomate industria, zanahoria y cebolla. Las verduras de hoja, las coles y otras completan más de 50 especies hortícolas.
La especie que ocupa la mayor área es el ajo y le sigue el cultivo de papa. Son también importantes en superficie la zanahoria, el tomate para industria, los zapallos, la cebolla y la lechuga. Se suman el melón, el maíz dulce, el pimiento y las coles, entre otras.
Las principales zonas de siembra son el Valle de Uco y la zona del Cinturón Verde o Centro. Entre ambas se cultiva más del 80% del total provincial. Los departamentos más importantes en la producción de hortalizas son: San Carlos, Tupungato (que integran el Valle de Uco), Maipú, Lavalle, Luján, San Rafael y Malargüe.
