Luego de que una jueza federal estableciera una restricción en el horario de funcionamiento del aeropuerto El Palomar, las aerolíneas low cost que operan en la provincia cancelaron tres vuelos directos. De este modo, Mendoza pierde conexiones sin escalas y a bajo costo, con Neuquén, Tucumán e Iguazú.
Desde el Ente Turismo Mendoza plantearon que se trata del 7% de los viajes aéreos semanales, pero que lo más preocupante es la implicancia de que no hay seguridad jurídica en el país.
El aeropuerto El Palomar, donde operan las low cost, no puede funcionar entre las 22 y las 7, con lo que limita las posibilidades de vuelos ya que, aunque conecten otros destinos, los aviones regresan a esa base ubicada en Morón (provincia de Buenos Aires). La juez Martina Forns hizo lugar al reclamo de un vecino, que planteó que los ruidos le impiden descansar.
Si bien la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y las compañías aéreas JetSmart y Flybondi apelaron la decisión, habrá que esperar a ver qué resuelve la Cámara; pero por el momento la restricción rige a partir de esta semana.
Esto obligó a las aerolíneas a cancelar temporariamente algunas rutas y a reestructurar horarios y conexiones. De ahí que estén notificando a los pasajeros que sus vuelos han sido demorados, reprogramados e incluso cancelados, y les ofrecen alternativas.
Para el caso de Mendoza, Jet Smart suspendió los viajes directos a Tucumán y Neuquén, y Flybondi, el que permite volar sin escalas a Iguazú.
"A partir de esta limitación y la operatoria que implica condensar todos los vuelos en muchas menos horas de operación, la aerolínea debió suspender la ruta Mendoza-Iguazú, que dejará de operar a partir del 1 de octubre de 2019", comunicaron desde Flybondi, al tiempo que resaltaron que en 20 meses han transportado 2 millones de pasajeros en todo el país y que 300 mil de ellos nunca habían viajado en avión.
Desde Jet Smart, en tanto, explicaron que "la medida judicial quita horas operativas al aeropuerto, tanto para el despegue como para el arribo de los pasajeros que vienen desde otras provincias, e incide también en la diagramación de los trayectos sin escalas que unen a las distintas provincias del país sin pasar por Buenos Aires y que hacen a la eficiencia de una línea aérea". Asimismo, destacaron que han buscado rediseñar las rutas para generar el menor impacto posible en los pasajeros y que ofrecen alternativas o el reintegro del pago del pasaje.
Gabriela Testa, presidente del Ente Mendoza Turismo, comentó que aún no ha sido notificada oficialmente de estas cancelaciones, pero que representan la pérdida del 7% de los vuelos semanales de la provincia. Y pese a que reconoció que no se trata de un porcentaje preocupante en términos de conectividad, sí lo es en cuanto al mensaje de inseguridad jurídica que se da a las aerolíneas y aeropuertos.
La funcionaria subrayó que si bien hay un vecino que reclamó por ruidos molestos, otros piden que continúe la operación en El Palomar como hasta ahora, porque corren riesgo numerosos puestos de trabajo. Por otra parte, planteó que este aeropuerto no nació con las low cost, sino que es preexistente al desarrollo residencial en el entorno, aunque en el pasado tuviera menos movimiento.
Testa también señaló que esta restricción horaria, con el efecto de la pérdida de algunas rutas, no sólo impacta en el turismo, sino en otras actividades económicas, ya que hay personas que viajan por negocios. Además, hay quienes lo hacen por razones de salud o familiares.
En cuanto a los vuelos que pierde Mendoza, la titular del Emetur detalló que las aerolíneas le habían adelantado que iban a priorizar los vuelos de mayor demanda. En este sentido, indicó que la mayoría de los visitantes de Neuquén, y los mendocinos que visitan esa provincia, viajan en auto, porque hay varios sitios de interés en el camino.
Y sobre las opciones, Testa indicó que hay vuelos de Aerolíneas Argentinas a Salta, con lo que se puede llegar a Tucumán, y a Iguazú; ambos con una escala de media hora, sin bajarse del avión, en Córdoba. Pese a eso, reconoció que se pierde la conectividad de bajo costo con el norte argentino y la posibilidad de llegada de un mayor número de turistas internacionales desde ese destino.