9 de junio de 2015 - 00:00

Melissa McCarthy: la reina de la comedia

La protagonista de “Spy: una espía despistada” encarna a una agente de la CIA que termina convertida en una superheroína, y confirma su gran capacidad para hacer reír y también para emocionar. “No todos los héroes tienen que ser hombres”, dice.

En “Spy: una espía despistada”, la exitosa comedia que sigue en cartel, Melissa McCarthy es Susan Cooper, una talentosa e inteligente analista de la CIA que siempre estuvo relegada detrás de un escritorio ayudando al súper espía Bradley Fine (Jude Law). Pero cuando una tragedia ocurre en su vida deberá salir de su lugar de trabajo y embarcarse en su primera misión como agente encubierta.

-¿Cómo te involucraste en la película?

-Mi esposo Ben (Falcone) y yo estábamos cenando con Paul Feig, el director, cuando nos habló por primera vez del guión que estaba por filmar. Nos dijo que se trataba de una mujer que tenía habilidades para ser una espía pero que carecía de autoconfianza. Mientras más describía la historia, yo quería saber todo acerca de Susan Cooper…   Quedé atrapada. Al fin de la velada le pregunté a Paul: “¿Puedo leer el guión esta noche?” Al día siguiente lo llamé y le dije: “No sé en quien estás pensando para hacer esta película, pero te ruego que me des una oportunidad”.

-¿Cómo fue volver a reunirse con Paul Feig, con quien ya trabajaste en "Chicas armadas y peligrosas" junto a Sandra Bullock?

-Me encanta trabajar con Paul. Adoro la manera en que maneja un set y la forma en que funciona su cerebro. Es increíblemente inteligente y chistoso.

-¿Qué tipo de mujer es Susan, tu personaje?

-Técnicamente hablando, es una muy bien entrenada y capaz agente de la CIA que tiene un trabajo de escritorio. Trabaja en un sótano pero es los ojos y los oídos del “verdadero espía”, Bradley Fine, que interpreta Jude Law. Fine alguna vez le dijo: “Quizás estés mejor tras bambalinas”, y ella contestó: “Probablemente tengas razón”. Una serie de eventos inesperados y desastrosos ocurren en la vida de ella que la obligan a desprenderse de sus inseguridades y entrar heroicamente al terreno de operaciones. Me encantó de la idea de que una mujer ordinaria se convirtiera en una súper heroína.

-"Spy" es muy cómica pero también resulta emocionante.

-Para mí fue importante que no fuese una parodia. Paul y yo estuvimos de acuerdo en eso desde el principio. Él dijo: “La acción se vio asombrosa, directa y rápida y luego la hicimos cómica para rematar”. El verdadero sentido del peligro hace que el público se interese realmente  por los personajes.

-Paul Feig obviamente está en sintonía con las mujeres y lo que las motiva..

-Sí, Paul realmente ama a las mujeres chistosas… Pero Paul ama a toda la gente chistosa...

-No tiene miedo de hacer parecer a sus personajes masculinos un poco ineptos, ¿no es así?

-¿Por qué temería hacer a sus personajes masculinos lucir como ineptos? Los personajes que lucen torpes siempre son un gran recurso en las comedias, sean hombres, mujeres o canguros.

-¿Podés hablarnos de los espías que interpretan Jason Statham y Jude Law?

-¡Sus personajes son fantásticos! Son glamorosos pero también muy rudos aunque, seamos honestos: ¡Son los galanes de la película y los amo!

-¿Te imaginaste que pudieran ser tan graciosos?

Sabía que Statham era chistoso desde “Juegos, trampas y dos armas humeantes”, en donde estuvo muy gracioso y me reí mucho con él. El personaje de Jude, Bradley Fine, es increíble, guapo y encantador, pero también mujeriego, y Susan está no tan secretamente enamorada de él. Es un gran cambio poder tener a dos hombres así interpretando a personajes absurdos y permitir que el de Susan los supere. Hacia el final, ella se da cuenta de que no necesita más de su aprobación y atención, lo cual es grandioso.

-¿Cómo fue trabajar de nuevo con Rose Byrne?

-Rose es realmente una de las personas más cómicas que conozco y una gran mujer. Nos conocimos en “Damas en guerra” y siempre es un placer trabajar con ella.

-En cierta manera "Spy" es una película sobre la amistad. ¿Cómo ves al personaje de Nancy, amiga y colega de Susan, que interpreta Miranda Hart?

-¡Santo Dios! Miranda Hart es mi nueva persona favorita en todo el mundo. A los pocos segundos de haberla conocido ya la amaba. Es tan inteligente y una maravillosa actriz. Es una loca muy divertida. Es chistosa aún cuando no intenta serlo, nos divertimos muchísimo. Creo que lo mucho que nos agradamos en la vida real se ve reflejado en la película.

-Hay bastante acción en el film, ¿tuviste mucho entrenamiento físico?

-Trabajé con una asombrosa dama dedicada a las acrobacias, Diana Lee Inosanto, que se especializa en lucha con espadas y artes marciales. Es la ahijada de Bruce Lee. Me encantó el entrenamiento y todas las escenas de riesgo. Sin embargo, correr por las calles empedradas mojadas de Budapest en tacones altos hizo que me preguntara por qué no estábamos utilizando zapatillas para correr.

-¿Qué hay de la escena en donde le lanzás sartenes, ollas y vegetales a una asesina (Nargis Fakhri)?

-Fue divertido pero muy complicado. Cada vez que le pegaba a la mano de Nargis con una sartén me sentía terrible. Eso fue durante nuestro primer día de filmación...  ¡Pensé que le iba a romper la mano!

-Hay una escena muy graciosa donde Susan hace una persecución con una moto. ¿Fue difícil?

-Bueno, fue algo más difícil de conducir de lo que hubiera esperado. Recuerdo que me reí muy fuerte cuando leí que Susan se cae de moto pero se vuelve a subir a otra empujando al conductor fuera de su propia motoneta y emprende una vez más la persecución.

-La película es muy divertida pero también inspiradora...

-Sí, cuando leí el guión tuve la sensación de que si Susan era capaz de hacer estas cosas yo también las podría hacer. Cuando mis hijas vean esta película, dentro de unos años, quiero que vean cómo llegó Susan y salvó la situación y cómo llegó el personaje de Miranda y también resolvió el problema. Y que todos los héroes no tienen porqué ser solamente hombres. ¿Es éste un territorio sin explorar? ¿Una espía femenina que salva la situación? ¿Qué hay en esto que no resulta adorable?

-Obviamente, tus hijas son demasiado pequeñas para ver la película, pero debe de ser divertido para ellas ver a su madre interpretando a una espía.

-Ellas juegan al “espía” todo el tiempo. Tienen sus mochilas de espía con lupas y todo un montón de aparatos. Van por el vecindario dejando marcas con tiza por todas partes para dejarles mensajes a los otros espías. Piensan que es algo muy bonito que yo sea una. Están muy emocionadas.

-Uno de los temas tiene que ver con la amistad entre mujeres…

-La película muestra que aún siendo alguien un poco extraño, así y todo podés tener muy buenos amigos. Creo que una fuerza que tienen las mujeres es la habilidad de comunicarse y sincerarse mutuamente. Los hombres no pueden hacer eso muy a menudo. Tuve la suerte de trabajar con las mujeres a las que amo de manera absoluta.

En “Damas en guerra” la mayor parte de nosotras habíamos sido buenas amigas durante años y creo que eso se nota en la pantalla. Pasó lo mismo cuando trabajé con Sandra (Bullock) en “Chicas armadas y peligrosas”. Le dije: “Sos una de las chicas más grandiosas que conocí en mi vida”. Cuando se me termine esta racha voy a estar muy triste.  Quiero seguir trabajando con estas mujeres grandiosas.

-¿Harías una segunda parte de "Chicas armadas y peligrosas"?

-Aún no ha nada concreto, pero amo a esos personajes y me encantaría saber dónde están cinco años después.

-"Damas en guerra" tuvo un gran impacto en el género de la comedia. ¿Pensás que esa película realmente cambió la actitud de Hollywood?  
-Me tocó ser parte de un film que realmente sacudió y rompió en mil pedazos la idea de que las mujeres no son tan graciosas como los hombres, lo cual es una idea de locos. No puedo creer que cualquier persona no conozca a alguna mujer que sea graciosa... Realmente no lo creo.

-¿Cómo fue recibir la nominación al Oscar por esa película?

-Realmente me sorprendieron cuando sucedió eso. Estaba mucho más allá de cualquier honor que se me hubiera ocurrido que algún día recibiría: fue algo increíble. También estuve muy emocionada, no sólo porque se trataba de mí, sino que el premio era por una comedia. Mi niña de cinco años era una bebé en ese entonces, así que estaba despierta en la madrugada cuando se dio el anuncio. Dijeron el nombre de Octavia (Spencer) -por su papel en “Historias cruzadas”-, y comencé a llorar, ya que ella ha sido una buena amiga mía durante años.

Pensé: “Santo Dios, acaban de nominar a Octavia para un Oscar” y no me percaté de que yo también había sido nominada. Ben dijo: “Te acaban de nominar para un Oscar, ¿también te enteraste de eso?”. Y le contesté: “¡¿Qué?!”. De alguna manera no me parecía real. Fue el momento más asombroso de mi vida.

-¿Qué es lo que te hace reír?

-Mi esposo me hace reír muchísimo, probablemente unas cuatro veces al día. Lo juro por Dios, él prolongó mi vida por décadas porque es extremadamente gracioso. Mis hijas son graciosas también. De hecho nuestro hogar no es muy serio. No es que mi casa sea un centro nocturno de la comedia, pero todos son muy cómicos. Mis padres y nuestros amigos también. Creo que la vida es muy corta para estar serios todo el tiempo... ¿Por qué no reír? Cosas malas o intensas siempre van a suceder, pero creo que mientras no estemos en medio de todo eso debemos esforzarnos por divertirnos.

-¿La risa puede ser sanadora?

-Es muy sanadora. Algunas veces cuando Ben y yo nos reímos como locos y no nos podemos controlar, después uno de nosotros siempre dice: “Acabamos de añadir cuatro meses a nuestras vidas”. Cuando escucho a alguien en un restaurante riendo a todo volumen que hasta parece que perdió el control, eso hace que mi corazón se sienta bien.

-¿Qué cómicos te gustan de la actualidad?

-Hay muchos. Louis C.K. me vuelve loca. Estaba embarazada viendo uno de sus programas y tuve que apagar la televisión porque me hacía reír tanto que pensé que podía dañar al bebé. Me empezaba a desmayar y pensé: “¡El bebé no está recibiendo aire, Louis C.K. está dañando a mi bebé!  Voy a quedar inconsciente y me voy a caer (risas).” Cuando estás embarazada siempre estás nerviosa, especialmente la primera vez.

-Tuviste la chance de trabajar con Bill Murray en "St. Vincent". ¿Cómo resultó?

-Fue asombroso. Nunca me hubiera atrevido a soñar que tuviera la oportunidad de trabajar con Bill. Es uno de nuestros mejores actores, sin dudas. Me parece que estuvo brillante en la película. Fue increíble verlo trabajar, ver lo sutil que era y el cuidado que le ponía a todo. Es muy encantador y muy interesante.

-¿Es satisfactoria tu carrera en este momento?

-Es grandiosa. La mayor parte del año estoy haciendo “Mike & Molly”, lo cual amo. Con mi esposo estamos haciendo una gran película cómica titulada “Michelle Darnell”, que él dirige y yo protagonizo y probablemente estrenemos en 2016. Nos conocimos haciendo este tipo de cosas y trabajamos muy bien juntos. Me encanta porque puedo pasar el día con él y mantenemos a la familia junta, que es especialmente importante para nosotros. Así que el hecho de que podemos trabajar y escribir juntos en algo que amamos.

-¿Existe la posibilidad de hacer una segunda parte de "Spy"? Es tan encantador este personaje...

-Le pedí a Paul que por favor continuara con el segundo guión. Espero que haya una secuela. Yo estaría feliz de regresar con este personaje y de trabajar con el mismo grupo de personas otra vez. No lo pensaría.

Un duro en plan cómico

En “Spy: una espía despistada”, Jason Statham interpreta al agente Rick Ford, un espía de la CIA compañero de Susan y de una torpeza tan flagrante que lo hace estar siempre en el lugar y el momento equivocados.

“De algún modo es un homenaje al inspector Clouseau que interpretó Peter Sellers en ‘La pantera rosa’, dijo el actor que demuestra inusuales dotes de comediante en un papel que parece una parodia del héroe de acción que compuso para la saga “El transportador”.

“Pero no quisimos convertirlo en un idiota -dijo el actor- sino en alguien con cierta cuota de credibilidad, de modo que las torpezas fueran aún más graciosas”.

Contra Marvel

Statham también aprovechó la ocasión para cargar contra las películas de superhéroes y decir que no le gustan nada.

“Las películas de Marvel, por ejemplo, las podría hacer hasta mi abuela” -largó-, sólo habría que ponerle una capa y ponerla delante de una pantalla verde. Los dobles y especialistas se encargarían de hacer todas las escenas de acción por ella”.

Y siguió: “Son películas que gastan presupuestos millonarios en imágenes digitales. Para mí eso no es auténtico. A mí me inspiran las estrellas de antes, gente que ponía el cuerpo y disfrutaba de hacer su trabajo”, concluyó.

Coherente con sus declaraciones, Jason Statham no aceptó el papel del villano Bullseye que le ofreció Marvel para la segunda parte de la saga “Daredevil” que llegará en 2016.

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