Inesperadamente China lanzó un nuevo requerimiento para quienes quieran exportar vinos a este destino. Se trata de un reciente ítem añadido a la declaración de inspección para que se presente un informe con los resultados de examen de "ésteres de ftalato", emitido por instituciones de inspección calificada.
Si bien en lo que respecta al ámbito de aplicación el comunicado publicado en la página web del CIQ de Guangdong, indica que se refiere a “vinos destilados” se sabe que está afectando a todos los vinos e inclusive a una amplia gama de productos, como por ejemplo aceitunas envasadas. Además ya hay embarques de vino francés retenidos en Shanghai, Guangdong, Shenzhen, Wuhan, Chongqing, debido a esta cuestión.
Durante 2012, Argentina envió a China 4.377.618 litros de vino, lo que representó ingresos por 21 millones de dólares. Consultado sobre el tema, el presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Guillermo García, sostuvo que ésta es una medida intempestiva y la calificó como de "para arancelaria".
“Esta medida tiene su fundamento técnico pero tenemos que ver qué certificación es la que solicitan. En consecuencia hasta que no tengamos claro el tipo de estándar que tenemos que analizar no podemos hacer nada. Tenemos que ver cómo nos organizamos, cuáles son los estándares y qué correcciones tenemos que ejercer en los métodos. Supongo que admitirán certificaciones de laboratorios independientes”, señaló García.