El presidente de la Aspeff remarca que "si no llegamos con buena calidad, no hay esperanza de nada; y esto vale no sólo para la pera y la manzana, sino también para la fruta de carozo, que también tiene problemas".
El presidente de la Aspeff remarca que "si no llegamos con buena calidad, no hay esperanza de nada; y esto vale no sólo para la pera y la manzana, sino también para la fruta de carozo, que también tiene problemas".
Por eso, en la reunión con el Gobernador y sus funcionarios se trataron también temas vinculados con frutas de carozo, "sobre todo del Este, que tiene problemas de baja producción. Aunque estos ya serían problemas estructurales para resolver en plazos más largos".
Mientras, el sector ya viene avanzando en el estudio de mejoras estructurales para optimizar la oferta de peras para consumo en fresco. La Aspeff desarrolla ensayos -junto con viveros locales- de nuevos pies de plantación que favorezcan una cosecha anticipada, para lograr peras primicia en el Norte de Mendoza.
Riveira insiste, por otra parte, en hacer foco en el problema de la manzana. "De las 8, 9 o 10.000 hectáreas que se erradicaron -señala- muchas se destinaron a vid; y la idea es que sigamos plantando manzanas, porque no sabemos si la vid llegó a su techo o no; pero no es bueno desechar cultivos que generan otro tipo de mano de obra, y que requieren de otras actividades para agregar valor".
Además, agrega: "Hay que mantener una matriz productiva lo más diversificada posible".