José Ubaldo Moreira Acosta (48), un novato chofer de taxis, fue asesinado de un disparo en la cabeza. Un hombre discutió con la víctima y luego le disparó desde la ventanilla del acompañante ante la mirada de tres menores que estaban reunidos en una esquina del barrio Aeronáutico de Las Heras.
Muy poco después, cuando sus colegas se enteraron del hecho, cortaron las principales calles de la ciudad y hasta algunos de ellos impidieron que los que querían trabajar lo hicieran: los interceptaban en pleno viaje y hacían bajar a los pasajeros; así, durante dos horas, ningún taxi anduvo por la ciudad.
A las 23 del jueves las cámaras de una estación de servicio de la calle Lisandro Moyano registraron el taxi 1248 que conducía Moreira. Siete minutos después le dispararon en 12 de Octubre y Ejército Argentino. El taxista murió a las 4.30 en el hospital Central. Ayer a las 13.20, la policía detuvo a un sospechoso en el barrio Santa Teresita de Las Heras.
Según explicó una fuente judicial, tres menores de edad vieron cuando un hombre discutía con un taxista y luego vieron que el hombre sacaba un arma "como la de los policías" y le disparaba al taxista. De acuerdo con las pericias, la bala ingresó en el parietal derecho y quedó alojada en el cerebro, dejando al hombre herido gravemente, tendido dentro de la butaca.
Según los testigos el asesino se fue corriendo del lugar, pero un llamado anónimo que ingreso al 911, desde un teléfono semipúblico, indicó que el delincuente se había subido a una moto Honda color gris con una patente que incluye las letras HDA que era manejada por otro sujeto. El denunciante también explicó que la moto se había dirigido hasta una vivienda de la manzana P de barrio Santa Teresita.
En efecto, ayer al mediodía el fiscal lasherino Fernando Giunta ordenó un allanamiento en la casa marcada y secuestró ropa que puede servir para esclarecer el hecho. Se trata de una remera negra con rayas blancas horizontales y un jogging negro que coinciden con la ropa que describieron los testigos. "La ropa coincide y también el aspecto y la altura de dueño de la ropa", explicó una fuente.
Minutos más tarde, la policía detuvo a un hombre de apellido Olmedo y que vive en la casa allanada.
Desde ese momento se comenzaron a comparar las 70 huellas encontradas en el taxi con las de sospechoso. Además los investigadores buscaban saber si el conductor había alcanzado a activar la alarma y si en ese momento se había puesto en funcionamiento el micrófono que tiene el vehículo.
Dentro del taxi fueron encontrados 600 pesos de una billetera y también estaba el celular de la víctima por lo que, en principio, no se habría producido un robo.
El cuñado del chofer fallecido, de nombre Juan, comentó ayer en radio Mitre: "Me enteré esta mañana cuando salí a trabajar. Cuando vi tantos taxis en la Terminal pregunté qué pasó y me comentaron que habían matado a un taxista. Cuando pregunté el número me di cuenta. Él estaba separado de mi hermana pero ayer casualmente estuvimos desayunando.
Llevaba tres meses trabajando en el taxi y le comenté que tenía que tener cuidado porque había mucha delincuencia, él me dijo que antes le había sacado un cuchillo a un delincuente. Le dije tenés que tener cuidado porque está muy jodida la calle y ahora pasa esto, no somos nada".