Las claves de este nuevo e invicto Godoy Cruz del “Gato” Oldrá

Bajo la conducción de un cuerpo técnico plagado de sentido de pertenencia (Oldrá, Marcucci, Ibáñez, Olmedo y Franco) Godoy Cruz marcha invicto en cuatro partidos, con dos triunfos y dos empates. Y cada partido juega mejor. Un repaso por la aristas que provocaron un giro de 180° en un equipo que no convencía.

Daniel "Gato" Oldrá como técnico (una vez más) de Godoy Cruz. / CDGCAT
Daniel "Gato" Oldrá como técnico (una vez más) de Godoy Cruz. / CDGCAT

Pasaron veinte días desde la salida de Diego Flores como entrenador del Expreso. El segundo ciclo del Traductor al frente del equipo no fue para nada auspicioso y el ex ayudante de campo de Marcelo Bielsa volvió a dejar la Bodega con mucha pena y nada de gloria. Encima, se fue peleado con el presidente Alejandro Chapini.

La enésima asunción de manera interina de Daniel Walter Oldrá produjo un giro de 180 grados en la puesta en escena de Godoy Cruz Antonio Tomba. ¿Cuáles son las claves de este gran momento?

Un cuerpo técnico bien de la casa. El emblema del Tomba, el “Gato” Oldrá (DT) se rodeó de colaboradores con una enorme historia en el club y un gran sentido de pertenencia por los colores. A su fiel ladero (Marcelo “Ruso” Marcucci) le agregó el aporte de otros dos protagonistas de las conquistas contemporáneas: Nelson “Loco” Ibáñez y Nicolás “Negro” Olmedo. La decisión de la comisión directiva de Godoy Cruz fue totalmente acertada porque a partir de ese momento, el plantel se sacó una mochila gigante y se descomprimió la situación. Mucho más, después del épico triunfo ante Arsenal en el Viaducto por 3-2 después de ir perdiendo 1-0 y 2-1. “Vamos a seguir. El Nico y el Loco tienen una gran vocación para ser entrenadores. Dios quiera que esto siga encaminado como viene. Le vamos a seguir metiendo y Dios dirá cómo termina todo”, expresó el propio Oldrá.

Nicolás Olmedo y Nelson Ibáñez asumirían de forma interina, acompañados por Daniel Oldrá para enfrentar el jueves a Arsenal / Prensa Godoy Cruz.
Nicolás Olmedo y Nelson Ibáñez asumirían de forma interina, acompañados por Daniel Oldrá para enfrentar el jueves a Arsenal / Prensa Godoy Cruz.

Órden y progreso. El flamante cuerpo técnico hizo los cambios que pedía a gritos Godoy Cruz. Puso cada elemento en su lugar: la heladera en la cocina y el inodoro en el baño. Sin vueltas. Le dio la confianza necesaria al pibe Andrés Meli para hacerse dueño del lateral izquierdo. En ese primer partido, además, apeló a la experiencia de Juan Andrada en un puesto clave como el de volante central y le dio minutos al aclamado Nahuel Ulariaga, aunque ambos se lesionaron, y tanto Bruno Leyes como Tadeo Allende estuvieron al pie del cañón para ganarse un lugar en el equipo. El resto se fue acomodando a la estructura. Godoy Cruz lució más ordenado tácticamente y mucho más suelto con la posesión de la pelota, algo que se vio claramente en el segundo tiempo frente a Sarmiento de Junín el jueves.

Además, por si fuera poco, recuperó a un futbolista que había sido frizado por Flores, pero que tiene una habilidad diferente a todas las características de los futbolistas con los que cuenta Godoy Cruz en el plantel: Matías Ramírez. Cuando el “Loco” mejore en el aspecto de la toma de decisiones, será más importante todavía.

El nuevo rol de Hernán López Muñoz. El sobrino nieto de Diego Armando Maradona, formado en River Plate, llegó a préstamo como una de las mayores apuestas de la temporada. Sin embargo, con el Traductor contaba apenas un puñado de minutos. Desde que Don Gato y su pandilla se hicieron cargo del plantel profesional, “Herni” fue titular y asumió un papel protagónico mucho más decisivo en los últimos metros de la cancha. La gran virtud del cuerpo técnico fue darle la libertad necesaria para que el exCentral Córdoba de Santiago del Estero maneje los hilos del andamiaje ofensivo del equipo desde la posición de enganche o falso “9″ por detrás de Salomón Rodríguez. Una muestra gratis de la devolución de esa confianza se vio el jueves en Junín: el zurdo jugó un partido de ensueño, no se equivocó nunca con la pelota y brindó la asistencia para el gol de cabeza de Brian Salvareschi.

El jugador está a préstamo en Godoy Cruz hasta el 31 de diciembre de 2023. Su pase pertenece a River, con quien tiene contrato hasta diciembre del 2024. Hay una opción de compra del 50% del pase por u$s 1.000.000.

Tranquilidad en la tenencia. “El equipo está muy bien preparado físicamente, tratamos de trabajar lo que al equipo le estaba faltando, ellos a la hora de jugar tenían mucha intensidad y se olvidaban de jugar”, comentó el Gato después del partido en Junín. Nada más cercano a la realidad. El equipo de Diego Flores era muy intenso a la hora de recuperar la pelota, pero demasiado estructurado a la hora de juntar pases y progresar en el campo.

Este equipo, una vez que recupera la pelota, tiene la virtud de ordenarse alrededor del útil y van apareciendo las líneas de pases que derivan en las numerosas situaciones de peligro que viene generando con el correr de los partidos. Frente a los de Junín, el jueves, se vio un equipo muy comprometido a la hora de atacar y también de defender.

Mejoró el retroceso por las bandas. Si había un aspecto que Godoy Cruz venía sufriendo a lo largo de esta Liga Profesional de Fútbol ese era el de las transiciones ataque-defensa por los costados. A las espaldas de Lucas Arce y Thomas Galdames había sufrido un importante porcentaje de goles en contra, una arista que finalmente ha podido corregir. Si bien en el frenético 4-4 frente a Lanús lo sufrió y mucho, en los siguiente partidos frente a Central Córdoba de Santiago del Estero y Sarmiento, al equipo ya no lo tomaron mal parado en los contragolpes.

Por el costado derecho, Lucas Arce sigue trepando por su andarivel, pero ahora es más precavido para no dejar libre sus espaldas porque tanto Bruno Leyes como los centrales y el propio Tadeo Allende hacen un trabajo de recuperación tras pérdida que disimula bastante bien esos enormes espacios que los rivales encontraban a espaldas de los volantes internos. Juan Andrés Meli, por izquierda, también escala metros con efectividad, pero en esta oportunidad está mejor protegido por los volantes que le hacen los relevos a sus espaldas.

Mejoró en el juego aéreo defensivo y ofensivo. El gol de Brian Salvareschi frente al Kiwi no deja de ser una muestra gratis de la óptima utilización de una jugada de balón detenido a favor. Fernández jugó rápido y corto el tiro de esquina para López Muñoz, quien se acomodó y sacó un centro de esos que sólo hay que desviar hacia el arco. Yeso fue lo que hizo Salvareschi: impactó con su cabeza de pique al suelo y 1-1. Unos segundos antes, el arquero Meza le había ahogado otro cabezazo.

En el aspecto de las acciones de balón parado en faz defensiva, el Tomba mejoró ostensiblemente en estos últimos dos encuentros. En Santiago del Estero, el chileno Galdames aportó soluciones jugando como segundo marcador central. Y el jueves, Salvareschi y Rasmussen demostraron que se conocen mucho.

¿Un guiño cómplice del destino? Se sabe que desde un tiempo a esta parte, la dirigencia de Godoy Cruz comenzó con la remodelación del estadio Feliciano Gambarte para poder volver a hacer las veces de local en su estadio en la Liga Profesional. En consecuencia, el deseo de la dirigencia, del cuerpo técnico y de los propios jugadores que integran el plantel es que el cuerpo técnico cien por ciento tombino que encabeza el “Gato”Oldrá sea el que dirija al primer equipo durante esos primeros encuentros. “Sería un sueño dirigir a Godoy Cruz en la vuelta al Gambarte”, expresó el Gato. Parece que esta vez los planetas están alineados para que ello suceda. Mientras el Tomba siga por esta senda, Oldrá y sus dirigidos se acercarán cada vez más a un objetivo común a todos.

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