Juan Pablo Dotti: “No ser del lugar y recibir tanto cariño es gratificante”

Personaje. El ciclista más ganador de la Vuelta de Mendoza, habla de su suspensión, al tiempo que agradeció el afecto que recibe de los mendocinos.

Juan Pablo Dotti: “No ser del lugar y recibir tanto cariño es gratificante”
Juan Pablo Dotti es el ciclista con más triunfos en la Vuelta de Mendoza, con seis conquistas. Foto: Orlando Pelichotti / Los Andes Foto: Orlando Pelichotti / Los Andes

Las vueltas de la vida. De estar en la cresta de la ola al ostracismo. Es que Juan Pablo Dotti, guste o no guste, revolucionó la Vuelta de Mendoza en la última década. El “Gaucho” de Bolívar pasó a ser “Juan Pablo Sexto” tras ganar seis coronas de la Vuelta Más Argentina de todas. Los títulos llegaron en el año 2012, 2016,2017, 2019, 2020, 2021 y nadie ostenta esa cifra. Registro que marcó a fuego el idilio del pueblo mendocino con el gran ciclista bonaerense.

Las situaciones de vida asoman cuando uno menos se los espera y Juan Pablo no escapa a esa realidad. Cuando había decidido cambiar de equipo, cuando le llegó la nominación para estar en la Selección Argentina para afrontar un Mundial y luego los Juegos Panamericanos, llegó la mala noticia. Doping positivo y sanción. Por ende, no pudo estar presente en este giro mendocino 2024.

¿Qué significa no haber podido estar presente en esta edición de la Vuelta de Mendoza?

-Hablar de la Vuelta me eriza la piel. A través de redes sociales siempre el cariño de la gente se nota, un cariño que persiste a lo largo de los años. Hay mucha gente que esperaba ver la vuelta para reencontrarse con un corredor por el que sentía admiración, que le gustaba, que le representaba algo en la vida. Yo por ahí eso lo aprendí de grande. En un momento uno está en una burbuja. Cree que es uno más y sí, es uno más en muchos aspectos, pero para mucha gente uno representa una ilusión y gracias a ustedes, los medios que transmiten todo lo que va sucediendo en las carreras, la gente se crea un prototipo de figura. se teletransporta a una creencia única. Entonces, cuando te ve, te cree como que sos algo inexistente. Y no, uno es de carne y hueso. Este es un deporte donde uno tiene el contacto físico con la afición en las etapas, largada y llegada. Lo que analicé y entendí de grande, es que, por ahí, esa sonrisa, ese momento de pasarte un par de palabras con algún aficionado, le cambian la vida. Es una pena no poder estar en esta edición, pero si Dios quiere pronto volveremos.

¿Y que representa esta competencia en lo personal?

-La Vuelta de Mendoza significa mucho para mí porque siendo el ciclista más ganador dejó una marca en mí. No ser del lugar y recibir tanto cariño de la afición es gratificante. Anduve por muchos lados, pero nunca me pasó nada igual. Mis comienzos como ciclista de ruta y con buenos resultados arrancaron en Mendoza, ni hablar de los triunfos en la Vuelta, son muchas cosas las que me marcan y la verdad que uno en todos los lugares recolecta cosas y cuando encuentra similitud de algo lindo en un lugar, le toma un cariño especial.

¿Cómo estás en lo personal tras el doping positivo?

-Muy bien. Obviamente transitando esta situación incómoda, pero bueno, argumentando con las herramientas necesarias qué es mi palabra. Aún tengo una sentencia abierta, en otros casos se resuelve más rápido y no porque haya entorpecido la causa, sino porque hay ciertos argumentos que favorecen mi descargo. Tratando de salir lo más pronto posible de esto. Por lo pronto entreno, porque aparte de gustarme la actividad, es un estilo de vida. Actualmente lo hago con menos intensidad, pero esperando que se resuelva esta causa para volver y coronar mi carrera de la mejor manera.

¿Descubriste si tenías amigos del campeón?

-Encontré que tengo buenos amigos. Muchas veces uno no ve cosas y necesita recibir un cachetazo de la vida para darse cuenta. En mi caso personal he tenido suerte. Ya a mi edad tampoco tengo que ocultar nada ni andar escondiéndome de nada. Soy grande para asumir las responsabilidades que me tocan y cuando se termine el caso aceptaré las consecuencias. La vida continúa. No es una situación ni de bien ni de mal, es el deporte donde nosotros vivimos. Hay mucha gente que por ahí no lo entendió, el deporte de alto rendimiento vive en una situación límite, donde de una línea pasas de lo permitido a lo no permitido de manera constante, desde la alimentación, el cuidado, las nuevas tecnologías... En Europa se ve cada vez más cosas que avanzan a pasos agigantados y con el paso de los años se ve que no están permitidas.

“Estamos al límite. Vivimos al límite para mejorar y no solo es el ciclismo. Es el tenis, el fútbol, el básquet, el automovilismo, cualquier deporte de alto rendimiento pasa por situaciones similares y alguno que no le tocó es porque tuvo suerte. Está uno permanentemente viendo cómo puede mejorar y avanzar en todo el plano, motivos de entrenamiento, alimentación, suplementación, y bueno, en algún momento puede tener algún inconveniente. Me toco, sabré esperar y acatar”, culminó. Por Jorge Márquez (Especial para Los Andes)

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