viernes 27 de noviembre de 2020

La crónica que publicó Diario Los Andes de aquel partido memorable.
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El día que Boca enfrentó a Boca (de Bermejo)

Hace 61 años, invitado por su homónimo de la Liga Mendocina, el Xeneize visitó la provincia y lo goleó 5-0 en la cancha de Gimnasia.

La crónica que publicó Diario Los Andes de aquel partido memorable.

A lo largo de sus 115 años de vida, el Club Atlético Boca Juniors enfrentó de manera oficial y amistosa a otros conjuntos tocayos que nacieron inspirados en su grandeza. Así, en la década del 20 jugó varios encuentros de la antigua Asociación Argentina de Football (AAF) ante Boca Alumni, un club que nació en un bar del popular barrio de La Boca y que completó su nombre en honor al club más ganador de la época del amateurismo: el Alumni.

“Otros Boca” que supieron enfrentar al Xeneize fueron Boca Unidos de Corrientes y, en el plano internacional, Boca de Cali (Colombia). Lo que no muchos saben (o recuerdan los que ya peinan canas hace rato) es que el club de La Ribera se presentó en nuestra provincia para verse las caras con el querido Boca Juniors de Bermejo, que dos años antes se había coronado campeón por primera y única vez en su historia del torneo de Primera División “A” de la Liga Mendocina de Fútbol.

El histórico choque de “Bocas” se produjo el domingo 22 de marzo de 1959 en un colmado estadio del Lobo capitalino. “Boca Juniors se presentará hoy en Gimnasia y Esgrima”, anunciaba Los Andes como anuncio del partido de ese fin de semana. “Lo enfrentará el equipo de Bermejo desde las 17”, completaba la cabeza de página de la sección deportiva de aquel domingo. Un día antes, se había realizado la Fiesta del Vino (no hubo Fiesta de la Vendimia) y había coronado a la sanrafaelina Clementina Herrero, quien con los años fue considerada Reina de la Vendimia.

El plantel xeneize venía de ser subcampeón.

Boca había actuado en San Juan el día anterior y había empatado 2-2 contra un combinado de la Liga Sanjuanina en el estadio Parque de Mayo. El Xeneize viajó con los titulares, a excepción de los futbolistas que se quedaron en Buenos Aires (el mendocino Francisco Pancho Lombardo era uno de ellos) con el seleccionado que disputaba el Campeonato Sudamericano en el estadio Monumental y que Argentina ganó de punta a punta. En la última fecha, la Albiceleste igualó 1-1 nada menos que ante el Brasil de Pelé, que venía de ser campeón del mundo el año anterior en la Copa del Mundo Suecia 1958.

La visita de Boca, que había sido subcampeón de Racing en el torneo de Primera División del año anterior, respondía –según la crónica de Los Andes- a una invitación especial formulada por la entidad mendocina y “como atención a los numerosos simpatizantes que en esta posee la prestigiosa institución porteña”.

El partido despertó mucho interés en la gente, teniendo en cuenta la categoría de los futbolistas que traía Boca: el arquero Elías Musimessi, conocido como el arquero cantor, Schandlein, Edward, Giambartolomei, Antonio Rattín, Pereyra, Herminio González, José Yudica, entre otros. “La mayoría internacionales y algunos nuevos elementos en franca recuperación”, rezaba el anuncio de Los Andes. El Xeneize porteño era dirigido por Gabriel Juan Urtasun.

El equipo de calle Génova y carril Mathus Hoyos de Guaymallén recibió el aporte de algunos refuerzos del medio local, como Marchena, el arquero de Andes Talleres. El plantel de Boca Juniors de Bermejo contó con Robito, Marchena, Scola, Leone, Caram, N. Bustos, N. Sánchez, Santín, Morcyra, H. Domínguez, Gioffre, Noguera, Cecconato, A. Ortiz, Garro, Agüero, Bustos, Pereiro y Vitale. Sin embargo, nada pudieron hacer ante la lógica diferencia de jerarquía. “El equipo profesional de fútbol de Boca Juniors se impuso ayer por 5 a 0”, tituló LA en la página 8 del lunes 23 de marzo de 1959.

El arquero Julio Elías Musimessi fue uno de los referentes que trajo aquel plantel xeneize a Mendoza.

El cronista de este diario analizó lo abultado del resultado a partir de la notable superioridad de la línea media de Boca de Buenos Aires, donde se lució uno de los grandes ídolos del Xeneize: Antonio Ubaldo Rattín, bien acompañado por el desequilibrio de Javier Ambrois. “De no haber sido por los arqueros Robito y Marchena, y la buena actuación de Scola, el score hubiese sido más amplio”, profundizó.

El delantero boquense Luis Pereyra anotó a los 12′ y a los 45′. En el complemento, a los 23′ Biaggio, a los 29′ otra vez Pereyra y a los 45′ Herminio González, de penal, decoraron el póquer bostero. El defensor Scala, uno de los mejores del crédito local, remató desviado un penal a los 38′.

Síntesis

Boca de Bermejo (0): Robito, Scola, Leone, Cagliero, Caram, Moreyra, H. Domínguez, Pereiro, A.Ortiz, Garro y Agüero. DT: Enrique Goldenmberg.

Boca Jrs. (5): Musimessi, De Gioia, Poi, Barberis, Rattín, Natiello, González, Ambrois, Mansilla, Pereyra y Yudica. DT: Gabriel Juan Urtasun.

Cancha: Gimnasia y Esgrima.

Goles: Pt: 12′ y 45′ L. Pereyra (BJ). St: 23′ O. Biaggio (BJ); 29′ L. Pereyra (BJ) y 44′ H. González (BJ), de penal.

Ingresaron: En BDB: Marchena, Romero, Monzón, Noguera, Vitale y Bustos. En CABJ: Biaggio, Giambartolomei, Schandlein; Pérez; Vezzatto; García; Pereyra, Pérez, González.

Árbitro: Luis Pincirolli.

Incidencias: St; 38′ Scala (BJDB) desvió un penal.

Recaudación: $ 107.320.

En octubre, Boca de Bermejo cumplirá 90 años

El 12 de octubre de 1930 se fundaba el Club Atlético Boca Juniors de Bermejo. Rodolfo Moyano, un brillante investigador de los orígenes de los clubes de la Liga Mendocina de Futbol, cuenta: “Boca fue desde su fundación en octubre de 1930 -entonces bajo la denominación de Bermejo Juniors- una referencia identitaria del distrito. Se incorporó a los torneos de Liga en 1932 y se mantuvo en ellos durante cuatro años, para volver luego en 1939 y 1940. Se fusionó temporalmente con el pequeño club El Sauce en 1943 y, si bien ese año tampoco jugó oficialmente, sí lo hizo al siguiente, cuando comenzó a construir su historia más destacada. En efecto, desde 1944 hasta 1988 compitió de manera ininterrumpida en los campeonatos de Liga Mendocina y paralelamente fue edificando su prestigio desde la zona del departamento que se recuesta entre el arroyo Lagunita y el Canal Cacique Guaymallén.

En diciembre de 2017, dirigido por Silvana Villalobos, Boca finalizó en el segundo lugar de la tabla de posiciones del campeonato Clausura 2017 y sacó pasaje para disputar el Federal C 2018. Un hito sin parangón en la historia del Xeneize, que al año siguiente disputó por primera vez en su historia un torneo de carácter nacional.

“Hay un hecho reiterado que nos resulta significativo –sigue aportando Moyano-, por la particularidad que encierra en sí mismo y que expresa implícitamente, de manera nostálgica, casi romántica, lo que constituyó Boca en el imaginario colectivo. Cuando hablamos con viejos futboleros de distintos clubes mendocinos, generalmente aparece uno que recita, entrecerrando los ojos: Pandolfi, Scola y Carrizo; Bustos o Traetta, Camilo Pérez y Martín Moreyra; Catalán, Vieyra, Nery Soto, el “Negro” Moyano o Herminio Bracamonte y Medina”. La formación no es otra que la del histórico campeón de 1957. Boquita, un sentimiento.