Con 26 contagios en el seno del equipo de Primera de Boca, dentro de su burbuja de Ezeiza, el equipo se entrenó este domingo bajo ciertos requisitos sanitarios. Con vistas a la Copa Libertadores, y sin el técnico Miguel Ángel Russo (aislados por ser paciente de riesgo) ni Leandro Somoza, su asistente principal que también se contagió, los futbolistas que dieron negativo el test por covid-19, se movieron bajo las indicaciones de Mariano Herrón, el otro ayudante de campo. El preparador físico que lo acompañó fue Alejandro Blasco.


