El Olympique Marsella que dirige Marcelo Bielsa dio vuelta un partido clave y recuperó la cima de la Liga francesa. Como local dio cuenta del Bourdeaux, 3-1. Así, además de recuperarse de la caída de una fecha atrás ante el París Saint Germain de Javier Pastore y Ezequiel Lavezzi, despojó de lo más alto al equipo de la capital.
Comenzó parejo el partido en el Velodrome. En ese marco, promediando la primera etapa, ambos habian dividido las situaciones de peligro, pese a que ninguna había sido profunda. Los de Bielsa tenían en Payet a su hombre más peligroso. Al minuto, desbordó por izquierda y tiró un centro bajo que nadie llegó a conectar.
Y antes de los 10’, probó desde afuera con un zurdazo, pero su remate débil, fue retenido por Carrasso. La mejor del equipo marsellés la tuvo Thauvin, pero su zurdazo se perdió alto. El visitante tuvo lo suyo y exigió en dos ocasiones a Mandanda. Primero, con un remate de Touré y luego con un cabezazo tras un tiro de esquina del central Pallois.
Si bien Olympique comenzó los segundos 45’ con mayor voracidad ofensiva, antes de los 10 recibió un cachetazo duro. La perdió en la salida Mendy, y Touré no tuvo más que definir para el 1-0.
De todos modos, poco le duró la alegría al visitante, ya que Lemina, de cabeza, puso el empate. Con más ímpetu -y centros- que juego asociado, los dirigidos por Bielsa lograron dar vuelta el resultado a 6’ del final.
Tras un tiro de esquina, Gignac se anticipó a su marcador y cruzó la pelota con un cabezazo para poner el 2 a 1. Sobre el final, decoró el resultado Batshuayi, que tras una contra marcó el 3 a 1.