Lidera la entidad que nuclea a los productores de pollos y de huevos de Mendoza. Lleva adelante el establecimiento Santa Rosa (en Colonia Segovia, Guaymallén); uno de los más importantes productores de huevos en la provincia y, como el resto de sus pares, busca el equilibrio en un mercado amenazado por la sobreoferta, producto de las dificultades para exportar.
Mario Maroto advierte que, tras un año que cerró con dificultades para la mayoría de las empresas, 2013 podría no cambiar demasiado, porque prevé que persistirá el aumento de costos y no cree que vaya a mejorar la competitividad cambiaria al punto de llegar a oxigenar el negocio exportador.
-¿Cómo cerró la actividad avícola en la Argentina?
-Fue un año de crecimiento de la avicultura, en general, tanto en el sector de pollos como en el de huevos. En el primer caso, con un nuevo récord de producción nacional, que llegó a los 2.060.000 toneladas, de las cuales 340.000 se exportaron, y quedaron 1.720.000 toneladas que, distribuidas en los 41 millones de habitantes, dio un consumo per cápita de alrededor de 42 kilos de carne de pollo durante 2012.
-Estas cifras ¿se ubicaron por encima de las de 2011?
-El crecimiento de la producción de pollos fue del 9%; las exportaciones aumentaron 15% y estimamos que el consumo interno subió alrededor de 7% respecto de 2011, cuando habíamos registrado unos 39 kilos per cápita. Pero todo esto se dio dentro de un marco bastante complicado para las empresas.
-¿A pesar del crecimiento de todos esos indicadores?
-A las empresas no les ha ido bien. Creo que han cerrado todas con quebranto, porque el aumento de los costos fue muy importante. Esto agravó el problema que traíamos de arrastre desde diciembre de 2011 cuando el Gobierno suspendió las compensaciones para los productores de pollos con destino a exportación y para la venta en el mercado interno. Para que, a través de los supermercados, pudieran hacer frente a los mayores costos del maíz.
-¿Qué evolución tuvo el precio del maíz durante 2012?
-El precio del maíz aumentó 45% durante el año pasado; el precio de la soja tuvo un aumento del 70%. Eso impactó muy fuerte, porque el alimento representa el 60% de los costos de producción. El resultado fue negativo a pesar de haber crecido en producción y en exportaciones, tratando de mantener mercados. Pero los mercados internacionales también han estado muy complicados; con sobreoferta y baja en los precios. Ha sido un año bastante duro.
-¿De qué modo se refleja este panorama en la provincia?
-En Mendoza, el sector productor de pollos viene creciendo. Después de la crisis de 2001 habían quedado pocos productores. Pero en los años siguientes, fueron recuperándose y hubo un resurgimiento de varios productores pequeños, que están aportando cada vez más al consumo interno de la provincia.
De todos modos, como el consumo también ha crecido, la producción local se mantiene en alrededor del 50% de la demanda provincial. Mendoza no se autoabastece de carne de pollo.
-Los productores locales ¿pueden competir con los de otras provincias en el mercado mendocino?
-Sí, pero han tenido las mismas complicaciones. Han tenido meses algo complicados porque aumentó la oferta en el mercado interno cuando se frenaron los envíos a Venezuela por demoras en los pagos. Las ofertas llegaban de las cadenas nacionales y los productores locales tuvieron que ajustarse a esos precios. Después, hubo otros meses en que pudieron recuperar algo de lo perdido pero el balance general de año creo que fue negativo en cuanto a rentabilidad.
-¿Cómo cree que será 2013 para el sector productor de pollos?
-Creo que vamos a tener un año todavía complicado. Los precios de los cereales difícilmente vayan a acomodarse hacia abajo porque el stock mundial está muy acotado.
Por otro lado, la inflación sigue golpeando los bolsillos de los empleados, por lo que habrá que ver qué sale de las paritarias, pero no creo que se vaya a cerrar por menos del 25%. Por otra parte, el sector ganadero está recomponiendo stocks, de manera que los precios de la carne vacuna han venido estabilizándose y, aunque no bajen, va a ser difícil competir, porque el pollo va a tener que subir de precio este año por los mayores costos porque, si no, vamos a tener quebranto de empresas.
-¿Cómo es el panorama para el sector productor de huevos?
Con el huevo estamos padeciendo una situación similar. El mercado internacional de huevo en polvo que (es una salida muy importante para la producción argentina) es prácticamente inaccesible para nosotros. Porque si bien en 2012 se dieron precios récord, fundamentalmente por la menor producción de Europa, hemos sufrido el doble impacto del atraso cambiario y el aumento de costos; al punto que las plantas industriales que elaboran huevo en polvo en nuestro país (para después exportarlo) no han podido pagar al productor ni siquiera sus costos de producción.
-Eso implica que parte de la producción de huevos se volcó al mercado interno…
-Claro, y eso empezó a generar sobreoferta que el mercado interno no está en condiciones de absorber. Hoy nos encontramos con casi 41 millones de ponedoras en todo el país. Eso quiere decir que tenemos prácticamente una ponedora por habitante. Cada una de esas gallinas está produciendo entre 280 y 300 huevos al año, mientras que el consumo per cápita es de 240 huevos. Quiere decir que hay 60 huevos por ave que deberían tener destino de exportación, pero que están en el mercado interno.
¿-Desde cuándo se da esta situación?
Desde finales de 2011. Siguió durante todo 2012 y creo que tendremos que seguir padeciéndola durante todo 2013, porque se siguió creciendo durante todo el año pasado (eran inversiones que estaban proyectadas). Mientras sigan estas dificultades para exportar, los problemas van a seguir. Con un ajuste en el valor del dólar, inmediatamente cambiaría la situación.