-Tenemos aromáticas como: romero, tomillo, orégano, albahaca verde, ciboulette, cilantro, eneldo, menta, salvia, entre otras. Mientras que de verduras de hoja, contamos con espinaca baby, rúcula, lollo rosa, entre otras, y hortalizas como zanahoria baby, remolacha baby, zucchini baby y berenjena baby. Además, en el caso de las flores comestibles, tenemos taco de reina, borraja, caléndula y micro mix, que son brotes de diferentes variedades.
-¿Cómo es el trabajo con productos "baby"? ¿Hay diferencias con los vegetales tradicionales?
-Los vegetales baby se producen por medio de semillas diferentes a las convencionales. Este tipo de productos no sólo son muy llamativos a la vista, sino que también tienen sabores más definidos y son mucho más tiernos. Por ejemplo, la zanahoria baby es súper dulce y sabrosa. Los zucchinis casi no tienen semilla y son muy tiernos.
De este modo, la gran diferencia está basada en cuatro conceptos: el aspecto, el recurso humano, las semillas y el modo de producción.
En Huerta Gourmet, desde que iniciamos el proyecto incluimos en nuestro equipo a un ingeniero agrónomo para supervisar y llevar la trazabilidad de los cultivos. Nuestra prioridad fue siempre la calidad y no la cantidad. Somos conscientes de que lo que producimos son alimentos.
En este sentido es que también decidimos incluir prácticas sustentables para el medio ambiente y que son saludables para las personas. Actualmente, compostamos los residuos orgánicos y producimos nuestro propio fertilizante.
El personal de la huerta es calificado, está comprometido y entiende cuál es el concepto de nuestro negocio, y la importancia de su trabajo en el producto final.
Asimismo, para cerrar el ciclo, trabajamos con semillas que nos aseguran un producto con las características de calidad que buscamos. Es por esto que probamos distintas variedades y elegimos evaluando la forma, el color, el sabor del vegetal y como se adapta a nuestro clima.
Además, parte de nuestro cultivo está bajo invernadero, lo que hace que el crecimiento de las plantas sea en un ambiente más cuidado, que se refleja en mejor calidad del producto final.
-¿Quiénes son sus clientes?
-Vendemos a restaurantes y bodegas, pero también de a poco hemos abierto el abanico, y los productos son muy pedidos por los servicios de catering o inclusive rotiserías, que quieren ofrecer buena calidad, variedad y practicidad, ya que también contamos con muchos productos procesados. Además, llegamos a las principales cadenas de supermercados y algunas verdulerías.
-¿Con qué producción cuentan?
-Es un sistema de producción muy intensivo, por lo que vamos creciendo de a poco y con mucho esfuerzo. Comenzamos produciendo en una finca de una hectárea, sólo el 50%, y de a poco fuimos completando la producción hasta la fecha que está al 100% todo el año.
-¿Han crecido en relación a nuevas variedades?
-Cada temporada sumamos nuevas variedades de verduras, o desarrollamos nuevos productos. Este último año lanzamos un wok, que son 3 variedades de verduras cortadas en juliana, lavadas y listas para consumir. Una guarnición con papines y una ensalada cruda de remolacha y zanahoria rallada con tomates cherry.
-¿Las semillas son todas de Argentina o deben importar productos?
-La mayoría de las semillas son importadas y esto ha sido una complicación en el último tiempo, ya que no sólo tenemos inconvenientes con esto, sino también con algunos insumos del invernadero y del empaque, que no nos llegan a término.
En base a esto, tratamos de buscar alternativas nacionales, o esperamos a que liberen el ingreso, por ejemplo, de semillas para poder comprarlas.
-¿Fue difícil insertarse en el mercado?
-Lo más difícil fue producir en la finca, transmitir y capacitar al personal el concepto de lo que queríamos y cómo lo queríamos. Además, son muchas variedades de vegetales con diferentes formas de siembra, riegos, ciclos, plagas. Hubo un arduo camino de aprendizaje en este aspecto.
Insertarse en el mercado fue difícil, es un producto diferente desde la semilla, producción, empaque, y fue necesario que el cliente lo probara para que notara la diferencia y nos siguiera eligiendo. Notamos que cada vez somos más los que queremos comer rico, sano, variado y habitualmente no tenemos mucho tiempo para estar cocinando.
-¿Cuáles son los productos más demandados?
-El producto de mayor demanda es la ensalada. En general, hacemos mezclas con verduras de hoja, como por ejemplo la ensalada gourmet, con espinacas baby, radicchio y lechuga mantecosa, o la del chef, que contiene hojas verdes, rojas con rúcula y tomates cherry.
-En base a esto, ¿a quiénes están enfocados?
-Nuestros productos están enfocados a aquellas personas que quieren comer sano y rico. Nos esforzamos, además, en hacer cosas prácticas, como lo son las ensaladas con mezclas de verduras de hoja, lavadas y listas para consumir, o una guarnición que tiene papines, zanahorias baby, puerro y una ramita de romero, para que con facilidad puedas comer en tu casa algo rico y diferente.
Además, elegimos un packaging PET en la mayoría de nuestros productos, que tiene como finalidad no desperdiciar los vegetales o aromáticas si no los usás por completo, conservándolo en la heladera bien cerrado.
-Hoy, buscan la expansión y lanzaron Sabio Jardín. ¿En qué consiste este emprendimiento?
-En Sabio Jardín nos encargamos de diseñar e instalar huertas orgánicas en una casa, departamento, restaurante, empresa, escuela o el lugar que dispongan, para que las personas puedan experimentar la enseñanza y el disfrute que genera producir parte de los alimentos que se consumen.
Muchas son las personas a las que les gustaría tener su propia huerta, pero no saben cómo hacerla. Otros la hacen pero se frustran porque no germinan las semillas, o se les enferman las plantas y no llegan a cosechar lo que siembran. Para esos casos ponemos a disposición los conocimientos que tenemos en producción, para que la experiencia sea exitosa. Además, los capacitamos respecto a los cuidados de cada cultivo para asegurarles la cosecha.