La realidad supera a la ficción en el caso de Diego Armando Maradona. Sus relaciones amorosas son tan complejas que ya estamos perdidos. Primero no quería más a Rocío Oliva, después la acusó de ladrona, la hizo detener y luego regresó con ella. Ahora la pareja disfruta de su reconciliación en Dubai mientras que en Bella Vista, propiedad de Maradona donde viven los padres de Oliva, los familiares de la blonda terminan en la calle.
