11 de marzo de 2013 - 21:48

Con las manos semivacías

Muchos esperaban anuncios por parte del Gobierno nacional, especialmente en lo relacionado a los reintegros. Pero todo quedó en la nada y habrá que “seguir trabajando”. Sólo hubo dos medidas, pero desde el ámbito provincial.

Fue una Vendimia atípica para este tipo de situaciones. Porque, por tratarse de un año electoral, se esperaba la presencia de dirigentes políticos nacionales pero ello no ocurrió. Paralelamente, la industria consideraba que era el momento oportuno para que desde el Gobierno nacional se efectuaran algunos anuncios que respondieran a parte de los numerosos pedidos de la industria para recuperar la competitividad, pero eso tampoco se produjo.

Sólo dos medidas aparecieron como paliativo, pero las dos parten de decisiones del Gobierno provincial, una referida a los ingresos brutos y la restante con un posible subsidio para el transporte.

De acuerdo con lo señalado desde los ámbitos políticos, muchos dirigentes nacionales, entre los que se menciona a Daniel Scioli, Hermes Biner, Sergio Masa y Mauricio Macri, entre otros, habían comprometido su presencia y hasta adquirieron entradas para el muy bien organizado agasajo en la bodega Los Toneles.

Sin embargo, al conocerse el anuncio de la presencia de la Presidenta de la Nación en los actos, cada uno de ellos decidió no concurrir. Respecto de Cristina Fernández, se había previsto la apertura del Salón de los Espejos para que se reuniera con dirigentes de la industria, en un acto que se iba a realizar el sábado, a las 12, durante el carrusel (hasta se solicitó una lista con nombres y número de documentos de los posibles asistentes), pero un problema personal de la Jefa de Estado, determinó que fuera representada por el vicepresidente Amado Boudou.

Respecto de los anuncios, en una nota anterior habíamos señalado que en los sectores de la industria surgían claramente dos posiciones. Unos, escépticos, consideraban que no habría grandes anuncios. Los otros, más optimistas, esperaban algunas medidas. Terminaron ganando los primeros.

Para ese grupo que mantenía una escasa expectativa, el trabajo que están realizando los gobiernos provinciales, en el caso de Mendoza a través del Ministerio de Agroindustria, con el apoyo de la Copal, ha permitido que se estén obteniendo resultados en la agilización de los trámites para el ingreso de barricas y otros insumos.

"Pero son árboles que en realidad están tapando el bosque y ese bosque es la pérdida de competitividad", dijo un bodeguero. Aseguran en ese plano que han planteado en numerosas oportunidades ante el Ministerio de Economía de la Nación cómo afecta el incremento de los costos frente a un dólar desactualizado.

"En los hechos -dicen- no estamos pidiendo una devaluación, lo que planteamos es que se frene la inflación. Los funcionarios provinciales nos acompañan y coinciden, pero las respuestas no llegan desde la Nación", dicen, para agregar que "lamentablemente, en ninguno de los discursos que pronuncian los funcionarios nacionales aparece la palabra inflación".

También plantean que se agilice la devolución de los reintegros, en razón de que hay empresas que tienen entre 3 y 4 millones de dólares por cobrar. "Nos han prometido en numerosas oportunidades que nos van a pagar pronto, pero siempre se demoran", dicen, destacando entonces que "si seguimos así, la situación será muy grave. La caída de las exportaciones es un serio llamado de atención. Todo lleva a indicar que la onda del moscato (que aumentó sus exportaciones en un 270%) ya pasó y con relación al vino a granel, los chilenos y los españoles, que ahora han ingresado a ese mercado nos afectará seriamente, porque ellos elaboran vinos de viñedos que producen entre 250 y 300 quintales y nosotros de viñas que dan poco más de 100 quintales. Estamos tirando por la borda todo lo que logramos durante décadas", afirman.

Con relación al mercado interno, dicen que el consumo aumentó como consecuencia de la caída de la cerveza, que incrementó sus precios. Y se preguntan qué puede llegar a ocurrir si los cerveceros deciden mantener los valores en una meseta.

Entre los más optimistas, de todas las alternativas que se barajaron quedaron algunos anuncios, mientras hay otras medidas en las que habrá que seguir trabajando. Entre los anuncios, mencionan el del Gobernador sobre los ingresos brutos, para desgravar de ese impuesto a las inversiones en fincas, básicamente destinadas a estructura social o mejora de la calidad de vida dentro de la finca. "Lo que hay que establecer es cuál es el instrumento para concretarlo", dicen, indicando que "hay proyectos muy avanzados en ese sentido".

Señalan como interesante el anuncio, también del Gobernador, sobre los fletes. Como no se puede realizar en forma directa a través del Ministerio de Transporte de la Nación, porque otros sectores podrían reclamar lo mismo, se plantea actualizar la devolución de las retenciones al sector vitivinícola -serían unos 80 millones de pesos- y destinar ese dinero a subsidiar el flete del vino embotellado. Se habla de aproximadamente un dólar por caja.

Con relación a los aportes patronales, se indica que como resulta difícil hacer una baja en los mismos, el pedido es que se extienda la rebaja que rige para la corresponsabilidad gremial por la cosecha.

"Esto -expresan- es una posibilidad cierta", agregando que "también deberemos seguir trabajando en otros aspectos, como la devolución de los reintegros en tiempo y forma; la implementación de la Proviar II, para extender el plan I en lo concerniente a la integración de productores o el apoyo a las campañas a los mercados interno y externo", entre otros puntos.

Para este grupo, "creemos que no es fácil en este momento económico que la Nación ceda muchas cosas. Esperamos que lo del flete se concrete y también el caso de los aportes patronales", señalan, agregando que "tendremos que seguir trabajando, porque no es fácil alcanzar la competitividad con un tipo de cambio que se mantiene y con una inflación permanente".

En referencia a las exportaciones, señalan que los graneles se convierten en un disimulador de la realidad, porque suben y bajan periódicamente, mientras en el caso del mosto se está a la espera del mosto nuevo. "Los que tienen un problema estructural son los fraccionados", coinciden.

Toda esa situación está influyendo también sobre la cosecha. La queja está surgiendo de parte de los productores de varietales, porque las exportaciones de vinos de media gama son las que estén sufriendo las consecuencias de falta de competitividad y a ellos no les actualizan los precios de las uvas.

"Ahora no está faltando tintos ni color", se indica, expresando la fuente indicada que "el problema se va a trasladar también al mosto. Porque muchos productores de uvas de menor calidad enológica podrán derivarlas a mosto, pero hay otros que indican que, como se va a hacer mucho mosto, va a faltar vino blanco escurrido y elaborarán vino. Todos están haciendo cuentas y sacan números, por lo que cosecha es un verdadero juego de ajedrez", culminan.

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